Carolina Sabino
Ganó trofeo internacional
Además, hoy inicia grabaciones en Estrellita del Sur

La bella actriz colombiana Carolina Sabino regresó a Lima, el pasado jueves, para empezar las grabaciones de la nueva telenovela Estrellita del sur. Sin embargo, ella no vino con las manos vacías: trajo un trofeo del certamen Tony Reyes de Canadá, donde fue considerada como la mejor actriz y cantante latina.

Estas novedades fueron reveladas en el programa Por las mañanas... en la casa de Lorena, donde la artista sorprendió a la audiencia, al cantar el vals Estrellita del sur, del compositor Felipe Coronel Rueda, y que se convertirá en el tema central de la telenovela.

Pese a que no pudo dar más detalles sobre su trabajo en esta nueva producción de Inka Films, debido a que firmó un contrato de exclusividad con dicha empresa, Carolina manifestó que se quedará en Lima hasta el próximo año.

"Gracias a Dios se están dando las cosas, luego de mucho esfuerzo. Estaré con ustedes unos 10 meses y le he encargado a Lorena (Caravedo) que organice la fiesta del primer año de mi hijo Tomás, quien actualmente tiene ocho meses y medio de nacido".

De otro lado, afirmó que hasta el momento no se ha reencontrado con Angie Cepeda, con quien actuó en Las Juanas, y se mostró sorprendida al enterarse que su compatriota Marcelo Cezán (galán de Me llaman Lolita) también protagonizará una nueva novela peruana.




Jaime Lertora
rindió homenaje a Lola Vilar

Fueron tres horas de sentido homenaje a Lola Vilar por las ondas de la FM de Radio Nacional. Un programa especial que Jaime Lértora, con voz entrecortada, dirigió con fortaleza, en nombre de su recordada compañera de cabina: la gran Lola, quien dejó de existir el pasado sábado.

Ayer, el 433-8954, número telefónico de la emisora, no dejó de sonar, desde antes de las 10.00 horas. Todos querían expresar su cariño por Lola, como si ella estuviera aguardando, en silencio, detrás del micrófono. Sin embargo, la realidad era otra: al lado de Jaime sólo había un sillón, con una rosa y un crucigrama, que siempre solía llenar en sus ratos libres.

"Oyentes, amigos, colegas y el embajador de España, entre otros personajes, llamaron para despedirse de Lola, quien el próximo 13 de setiembre hubiera cumplido 70 años, 37 de los cuales los pasó entre nosotros", expresó Lértora, visiblemente conmovido.

Al partir la dama del teatro, se ha creado un gran vacío en el programa radial En sintonía de Jaime y Lola. Hasta el momento, los directivos no saben quién la reemplazará, ni nadie se atreve a ocupar ese trono.

"No sé que va a pasar con el programa. Una oyente pidió, inclusive, que el espacio adquiera un nuevo nombre: Lola y Yo. No sé, ya veremos", dijo Jaime, convencido de que las personas no se mueren cuando parten a la tumba, sino cuando las olvidan. (Luis Almeida)




MARTHA SOFIA DEJARIA CANAL 2




La narradora del noticiero 90 segundos, Martha Sofía Salazar, dejaría en diciembre Frecuencia Latina para irse a vivir a Buenos Aires (Argentina), y no precisamente por tener una oferta laboral en dicho país, sino para estar al lado de su novio Adrián Coria.
El, quien juega en el San Lorenzo de Almagro, estuvo hace unos meses en Lima contratado por Universitario de Deportes. "Aunque estoy enamorada, tampoco quiero dejar mi profesión. Ojalá se me presente alguna oportunidad de trabajo por allá", manifestó la guapa Martha Sofía, quien ahora luce un nuevo look y se ha aumentado el busto.




CUARTO Festival Chimpum Callao

Pese a que en las horas de la tarde del viernes y sábado, se presentaron diversos grupos de tecnocumbia y música criolla, la euforia llegó con la presentación de los salseros internacionales. Oscar D'León, Tito Nieves, La Charanga Habanera y El Gran Combo hicieron bailar a los chalacos hasta el amanecer. No hubo tiempo para el cansancio ni el bostezo. La descarga caribeña se atrincheró en el primer puerto.

 

Milagros Salazar

 

Una vez más quedó confirmado que el santuario de la salsa está en el Callao. No para recordar a los muertos o seres bajo tierra, sino para rendirle culto a un género musical de multitudes, a ese ritmo que alborota a los porteños con la clave de sa-sa-sa-salsa, y que ni la tecnocumbia ha logrado apagar.

El ritual se realizó en dos partes en el parque zonal Yawar Huaca, como parte de las celebraciones del 164º aniversario del Primer Puerto. La noche del viernes, la primera delegación estuvo encabezada por el sonero Oscar D'León, Domingo Quiñones (quien personificó al legendario Héctor Lavoe) y Tito Nieves. El segundo frente llegó el sábado y parte de la madrugada del domingo, con La Charanga Habanera y El Gran Combo de Puerto Rico.

Noche inaugural. El "Faraón de la Salsa" alborotó a la audiencia a golpe de Hechicera, Detalles, Mi bajo y yo, Llorarás y el tema marketero: Mujer de arena (carnada para la fauna farandulera y, aparentemente, dedicado a Gisela Valcárcel). No en vano el público coreó el nombre de la popular conductora mientras el sonero venezolano presentaba la canción. La picardía y talento del artista estuvieron nuevamente en escena. D'León acuñó con creces su membrete de "Faraón" en estas lides.

Una de las sorpresas de la jornada fue el cantante puertorriqueño Domingo Quiñones, quien demostró ser un notable improvisador, con estribillos creativos como ese que "en el Perú hay gente inteligente y no lo que presenta Laura en la tele". La pregunta obvia: ¿qué habrá dicho la Bozzo si se considera que América Televisión, "su casa", era una de las principales empresas auspiciadoras del certamen y transmitió en vivo todas las incidencias?

Y así, mientras Quiñones personificaba en la tarima al gran Héctor (con una peluca, un par de lentes y un impecable terno blanco), en el corazón del Yawar Huaca un avezado muchacho emulaba a "Juanito Alimaña", al "guapo del barrio", a ese que "El Rey de la Puntualidad" inmortalizó en sus canciones. Qué duda cabe, los temas de Lavoe se convirtieron en el combustible de los porteños, en crónicas de sus vivencias, en retratos de la calle... y no faltó alguien que echó a llorar al escuchar Triste y vacía.

Las manifestaciones de cariño llegaron a granel: aplausos para Quiñones, la bandera puertorriqueña en alto y un cartel que decía: "Gracias por personificar a Héctor". Domingo demostró que más que un imitador, es un artista completo.

Luego de hora y media de show llegó el turno de Tito Nieves. Esta vez, el cantante se reivindicó con el público chalaco al entonar sus éxitos con el Conjunto Clásico (el infaltable Señora Ley y Piragüero), a diferencia del año pasado, que estuvo limitado a promocionar su disco Clase aparte, al integrar la delegación de la RMM.

En recompensa, lo mejor de Tito se escuchó aquella noche: temas viejos (Sonámbulo, De mí enamórate, El amor más bonito) y nuevos (Le gusta que la vean, Celoso). "El Pavarotti de la salsa" y su afianzado grupo (de primer nivel) hicieron bailar a sus seguidores, pese a la lluvia.

Lo mejor de la jornada. Luego de la presentación de La Charanga Habanera, con sus movimientos eróticos y clave cubana, El Gran Combo de Puerto Rico se llevó todos los aplausos de los porteños la madrugada del domingo.

El director de esta legendaria agrupación, Rafael Ithier, y su legión de músicos crearon euforia con un repertorio de antología: Se me fue, Azuquita pa'l café, Julia, El menú, Compañera mía, Ojos chinitos, Amame, Brujería, Falsaria y el clásico Un verano en Nueva York. Jerry Rivas en la voz, acompañado de otros dos intérpretes de respeto, dieron cátedra de baile y música.

Mientras la salsa calentaba la noche en el Yawar Huaca, decenas de personas pugnaban por entrar con su boleto en la mano. A tal punto llegó el alboroto (con peleas incluidas) que a la medianoche los policías ordenaron cerrar las puertas por medidas de seguridad. Lo malo de esta disposición fue que algunos invitados de la zona VIP y periodistas tuvimos que esperar cerca de una hora en los alrededores del parque zonal en pleno peligro, y además, esa medida encandiló aún más a algunos muchachos, quienes treparon las paredes hasta llegar a la pista de baile.

Al margen de estos desmanes, el Cuarto Festival Chimpum Callao se convirtió en el oasis para los salseros, en el punto de reunión para la descarga (qué buena falta nos hace, en medio de tanta tecnocumbia que ha saturado las calles y radios del país).