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SE TRATA DE UN TIPO
DE ACNÉ QUE OCURRE GENERALMENTE EN PERSONAS ADULTAS Y ES CONSIDERADO
EL MÁS DIFÍCIL DE CURAR
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Cuidado con la rosácea
¿Quién no tuvo un barro en el rostro? Todos exhibimos alguna vez esa especie de pequeña erupción que crece, poco a poco, y nos convierte, en algunos casos, en centro de las miradas de atención.
Según su gravedad, el acné puede tomarse con indiferencia, producirnos una ligera molestia o deprimirnos a tal punto de no querer salir de nuestros hogares.
La ciencia médica determinó diferentes tipos de acné, pero el más severo es el rosácea, que aparece generalmente en personas adultas y requiere un tratamiento especial porque la piel se torna muy sensible.
La doctora Alicia Alva, dermatóloga de la Clínica del Cabello y la Piel, explica que el acné rosácea aparece en diferentes partes del cuerpo, aunque generalmente en el rostro.
Factores. Esta enfermedad no es producto de factores hereditarios o genéticos, sino de la predisposición que tiene cada persona para contraer el mal, lo cual se suma a factores externos (tensión, preocupación, exceso de grasa en los alimentos).
Es difícil determinar desde la adolescencia o desde la niñez si una persona tendrá acné rosácea cuando sea adulta; no hay vacuna, medicamento o método de vida que asegure que eso no ocurrirá en la adultez.
La doctora Alva Maycock precisa que es importante la detección precoz por parte del paciente y la inmediata consulta al médico para evitar complicaciones en la piel.
Cuando se empieza a ver un rostro rosado, con vasos sanguíneos en la superficie de la piel, sin motivo aparente y en forma constante, es una señal que debe llamar la atención, explica.
Una valiosa recomendación es no manosear el acné, porque puede producir infección y no confiarse en los medicamentos (tipo corticoides) que alegremente se recetan en farmacias.
Tratamiento. El acné rosácea ocurre con frecuencia en personas de piel blanca, pero esto no es una regla. Hay tres niveles para medir la enfermedad: leve (piel sonrosada y con poco acné), moderado (con mayor cantidad de coloración rosada) y severo (cuando la piel está muy comprometida).
Cuando el caso es grave se recomienda una fototerapia de láser (helio-neón), que actúa sobre el proceso inflamatorio e impide la reproducción sebácea (grasa).
Los dermatólogos administran también antibióticos, cremas y recomiendan al paciente no tener contacto con el Sol, porque la piel, debido al mal y los medicamentos, está muy sensible.
En cuanto a la dieta, se recomienda no consumir los alimentos con alto contenido de grasas, comidas picantes y el consumo de bebidas alcohólicas. Se aconsejan asimismo ejercicios de relajación.
Alva advierte que si el paciente demora en acudir a un especialista, el tiempo de la curación de la enfermedad será dilatado y hasta podría ocurrir que la piel se maltrate demasiado.
Es fundamental mencionar que si las sugerencias médicas son seguidas al pie de la letra, hay una alta probabilidad de que el paciente sane; de lo contrario, como se trata de una enfermedad cíclica, podría recaer.
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