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PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, DOCTOR ALEJANDRO TOLEDO MANRIQUE, EN EL ALMUERZO CON LOS MINISTROS DE ESTADO, GENERALES Y COMANDANTES DE LAS FUERZAS ARMADAS
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Civiles y militares tenemos tareas conjuntas
Señor presidente del Congreso de la República
Señores primer, segundo y tercer vicepresidentes del Congreso
de la República
Señor primer vicepresidente de la República
Señor presidente del Consejo de Ministros
Señora y señores ministros de Estado
Señor general del Aire y presidente del Comando Conjunto y de las Fuerzas Armadas y Comandante general de la Fuerza Aérea
Señor comandante general de la Marina
Señor comandante general del Ejército
Señor director general de la Policía
Señores oficiales, generales y almirantes
Señores oficiales superiores y subalternos
Señores miembros de mis Fuerzas Armadas y Policiales
He querido tener esta reunión con ustedes, hoy día, para comenzar a conocer el corazón de la institución de las Fuerzas Armadas que a mí me enseñaron a respetar. Y digo la institución. He querido que éste sea un primer encuentro de varios porque tengo la firme decisión de ir a visitarlos en sus respectivos lugares y no sólo en Lima.
He querido tener este almuerzo, que debía haber sido el día de ayer, pero ustedes conocen las razones. Quiero que, al mismo tiempo, ustedes conozcan mi mente, mi corazón y la dirección hacia dónde apuntamos en este trabajo conjunto por reconstruir el rostro económico y social del Perú.
Soy un institucionalista. Respeto las instituciones y, consecuentemente, la cultura interna de ellas. Mi gobierno no es un gobierno de revanchismo, de persecución, de venganza. Los retos del futuro son más grandes que nuestro pasado. Nuestros hijos no nos lo permitirían si nos quedamos entrampados en abrir heridas.
Sí, es cierto. Es necesario separar la paja del trigo para caminar adelante, pero no estoy dispuesto a que se metan a todos por igual en el mismo costal.
No sería justo; no sería congruente con esta postura de respetar la institucionalidad. Sé que en esta mesa podemos tener ciertas reservas, quién es quién y cómo lleva la mano. Yo abro la mía.
Quiero que sepan que tienen un Presidente que respeta y que tiene la firme determinación de reconstruir la dignidad y el orgullo de las Fuerzas Armadas y Policiales. Y sobre esto, voy a ir a buscarlos. Nadie conoce mejor su chacra que aquel que la cultiva. Nadie conoce sus Fuerzas Armadas mejor que aquellos que pertenecen a ellas. Y yo quiero que ustedes me enseñen. Y por eso comencé diciendo que tengo la determinación de conocer el corazón de la cultura de las Fuerzas Armadas y Policiales, que yo respeto como institución.
Tenemos un camino largo por recorrer, tenemos mucho por hacer, y hay un reto hermoso. Ese proverbio chino De cada gran crisis surge una extraordinaria oportunidad es cierto. Está en nuestras manos.
Nunca maltrataré a mis Fuerzas Armadas y Policiales. Este es mi primer encuentro con ustedes, pero que quede claro de una vez. Sí, obviamente, exijo que se respete la Constitución y la ley. Y yo seré el primero en cumplir.
Quiero que sepan que yo he entendido desde muy niño que en este caminar por alcanzar el crecimiento económico y el desarrollo social no hay tal división entre civilidad, sociedad civil y militares. A mí me parece una falsa dicotomía. Alguien nos ha puesto ahí una barrera que dice: la sociedad civil y los militares. Perdónenme, tal vez sea una categoría de análisis, sí, pero en la realidad somos todos peruanos. Tenemos tareas conjuntas.
Este Programa Social de Emergencia Productivo requiere del conocimiento de los oficiales, de los soldados que conocen el Perú profundo. Los caminos rurales los conocen nuestros oficiales. Implementaremos este Programa. Tuvimos algunos compromisos de recursos externos, pero no mandaremos a un ingeniero de la Universidad de Lima, que tiene una gran capacidad, obviamente. Pero qué hago yo enviándole a los andenes o a un camino rural en Andahuaylas o en Cajamarca o en Cusco.
Los invito a que me ayuden a construir un rostro social distinto del Perú.
Ustedes son mucho más capaces que sólo saber usar bien su barco, su tanque y su avión. Estoy pidiendo que me ayuden. Hemos decidido enfrentar la guerra frontal contra la pobreza y yo quisiera que mis Fuerzas Armadas y Policiales me ayuden en esta tarea. Muchos de ustedes vienen de ahí también.
Quiero decir en este almuerzo que he notado algunas naturales reservas. Y yo he querido iniciar esta primera relación abriéndome y diciendo qué esperan de un Presidente: respeto institucional, la necesidad de separar la paja del trigo sin cometer ningún revanchismo, caminar hacia el futuro juntos, pedirle que nos ayuden en esta tarea de luchar contra la pobreza.
Ya le hemos arrancado un pronunciamiento al presidente Lagos el día de ayer. Pero entre nosotros no haremos ninguna decisión unilateral, y no vamos a hacer ninguna decisión sin consultar primero a los que conocen mejor.
Pero sí, obviamente, si pudiéramos impedir que se compre los F-16, si pudiéramos reducir los gastos militares para poder remunerar mejor a los oficiales, si pudiéramos entrar en un proceso de modernización de las Fuerzas Armadas con mayores recursos, de eso se trataría. Si pudiéramos lograr gastar menos en armas en la región, para invertir más en nutrición, salud y educación; con ustedes ganaríamos la batalla contra la pobreza extrema.
Es cierto que estoy investido con el título de Presidente, pero hoy día les digo que aquí tienen una persona con la cual ustedes pueden contar. Quiero que me asesoren, quiero que caminen juntos conmigo, que el proceso de modernización y reestructuración interna lo hagamos juntos. No haremos ninguna reestructuración independientemente de la opinión de ustedes.
Que quede claro, por ese mismo criterio que nadie conoce mejor su chacra que aquel que la cultiva todos los días. De que hay que tomar decisiones, no hay duda alguna. El pasado hay que guardarlo en el disco duro de la memoria y necesitamos caminar hacia el futuro.
Finalmente, el día de ayer yo comuniqué al presidente Lagos que yo me siento profundamente orgulloso de mis Fuerzas Armadas y Policiales. Y él me dijo: Pero no entiendo, tú has dicho que vas a reestructurar integralmente las Fuerzas Armadas. Eso sí, pero con ellos. Y yo sé que cada uno de ustedes está haciendo su propio trabajo interno; y eso ayuda enormemente. Son elementos de juicio que nos ayudan para tomar una decisión y ver qué es lo más maduro que podemos hacer.
Señores oficiales, por el nacimiento de una democracia irreversible con mutuo respeto, y por la ruptura de esa barrera entre sociedad civil y militares, quiero brindar por ustedes.
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