|
A TRABAJAR EN LAS ZONAS RURALES
Las carencias tienen raíces profundas en las comunidades rurales del país. De acuerdo con el Mapa de la Pobreza del año 2000, elaborado por el Fondo de Compensación y Desarrollo Social (Foncodes), 42.3 por ciento de los peruanos no satisface sus necesidades básicas debido a una precaria economía, además, la balanza siempre desfavorece a los pueblos del interior cuando se habla de las repercusiones de la pobreza extrema. Para contrarrestar tal situación, el Gobierno emprende el Programa de Emergencia Social Productivo en el Area Rural
(PESP-Area Rural) denominado A Trabajar, mediante el cual se generará empleo temporal para 196 mil 192 peruanos.
|
|
Se generará empleo temporal para 196 mil 192 peruanos.
Manos a la obra
La recesión ajusta los cinturones y deja una larga fila de caras largas en el Perú. Los embates de una economía precaria se sienten más en los bolsillos del interior del país, donde la miseria es un enemigo difícil de vencer.
El Mapa de la Pobreza del año 2000, elaborado por el Fondo de Compensación y Desarrollo Social (Foncodes), anota las prioridades en la agenda de la lucha que emprende este Gobierno desde el primer día de su gestión.
El referido documento revela que sólo 307 de los mil 818 distritos poseen condiciones aceptables o regulares de niveles de vida.
De otro lado, la tasa de desnutrición es de 31 por ciento, mientras que el déficit de postas médicas afecta a 57.5 por ciento de la población.
Asimismo, 43.5 por ciento de las comunas padecen dificultades en el acceso vial.
Con tales antecedentes, oxigenar la debilitada economía de este considerable segmento demográfico, mientras se realizan proyectos de desarrollo, resulta un mandato imperativo. Sólo así los habitantes de aquellos lugares no sucumbirán ante la desesperanza.
Metas esperanzadoras. El Programa de Emergencia Social Productivo en el Area Rural (PESP-Area Rural) a cargo del Foncodes brindará empleo a los habitantes de las comunidades más pobres del país mediante tareas de recuperación, mejoramiento y mantenimiento de las obras que existen en el campo.
En años recientes, el Estado realizó una gran inversión. Se calcula que todas las iniciativas sociales del Gobierno sin tomar en cuenta su calidad demandaron entre cuatro mil millones y cinco mil millones de dólares, precisa Francisco Rumler Cuya, gerente general del Foncodes.
El funcionario detalla que en el caso de la institución a la que representa, se ejecutaron obras por un monto de mil 500 millones de dólares un promedio de 28 proyectos por distrito que mejoraron las condiciones de vida de las comunidades beneficiadas.
Sin embargo, muchos de los trabajos efectuados con dichas inversiones están descuidados. Por eso, el PESP-Area Rural brindará mantenimiento y reconstruirá más de 50 mil infraestructuras (edificaciones, obras de saneamiento, sistemas de riego, infraestructura vial).
Asimismo, pondrá operativos 16 mil kilómetros de sistemas de riego y 52 mil kilómetros de accesos viales.
Tales actividades que permitirán ocupar a 196 mil 192 pobladores se realizarán en mil 302 distritos rurales con un presupuesto total estimado en 224 millones 532 mil dólares americanos y una duración de 34 meses.
Fructífero diálogo. El alcalde se reunirá con la población para determinar qué obras necesitan rehabilitación. Nos acercaremos a él y verificaremos que se traten de iniciativas que demanden mucha mano de obra.
El contacto permanente con las Mesas de Concertación de Lucha Contra la Pobreza también es indispensable para canalizar mejor la ayuda.
La gente realiza actividades agrícolas y A Trabajar será un complemento que dará dinamismo a la economía de las comunidades, ya que generará un mayor ingreso en la canasta familiar. Ese es el principio detrás de este programa de emergencia.
Pero la iniciativa busca, además, fortalecer a los gobiernos locales.
Queremos que el municipio haga suyo este sistema de trabajo. Por eso, para nosotros es fundamental una labor en conjunto. En un año y medio, luego de invertir una buena suma de dinero; esperamos que aquellos que mejor se desempeñen puedan ser contratados por la alcaldía.
Rumler Cuya refiere que a los burgomaestres que desean más inversión en sus comunas se les exigirá dotar a las obras del mantenimiento adecuado.
Los municipios deben entender que se trata de una responsabilidad compartida. Es un proceso íntimamente ligado a la descentralización.
Oportunidad para todos. La primera de las cuatro etapas previstas beneficiará a 49 mil habitantes provenientes de mil 300 distritos rurales y demandará 200 millones de soles.
La ayuda para las siguientes fases dependerá de lo obtenido en la Mesa de Cooperación Internacional.
Si bien se dará prioridad a los pobladores para que ofrezcan su mano de obra, también algunos profesionales tendrán la oportunidad de participar en A Trabajar.
El total de beneficiarios ascenderá a 196 mil 192 peruanos: 160 mil serán contratados como obreros por seis meses y 36 mil 192 laborarán como personal técnico.
En el segundo rubro se incluye a jóvenes bachilleres y técnicos de universidades e institutos superiores, quienes desarrollarán diferentes tareas en la ejecución del programa, como inspectores técnicos e inspectores administrativos.
Asimismo, se necesitará de promotores, capacitadores, evaluadores, proyectistas y supervisores. Ningún contrato excederá los seis meses.
Además, el PESP tiene un fuerte componente capacitador. Formará a los campesinos como especialistas en mantenimiento y mejoramiento de infraestructura. Así, además, los beneficiarios podrán ofrecer sus servicios una vez que concluya su contrato.
Esta iniciativa permitirá que la población, aparte de aprovechar óptimamente las obras que existen en su comunidad, aprenda un nuevo oficio.
A Trabajar propone convertirse en la inyección que facilite el alivio a las dolencias ocasionadas por la pobreza en las comunidades rurales.
Fernando Reyes

TITULARES 

|
|