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 E S P E C T A C U L O S

lunes, 18 febrero 2002 


EL PREMIO GRAMMY ESPERA A SUSANA BACA

La intérprete peruana Susana Baca fue nominada a los premios Grammy en la categoría Álbum Tradicional Tropical Latino, gracias al disco Canto, que produjeron Los Super Seven (ex Los Lobos). El miércoles 27 de febrero se conocerá el resultado.







Reconocimiento mundial    
Las revistas especializadas del mundo y el público del extranjero te consideran una de las mayores divas de la música latinoamericana. Sin embargo, aquí recién nos enteramos de tus méritos.
–En mi país recién se interesan de mi música. Tendrían que revisar en Internet mi nombre y se darían cuenta de las giras que realizo, los escenarios que piso y del respaldo que reciben mis discos. El reciente, Eco de sombras, tiene cinco estrellas y es considerado uno de los mejores del año pasado. Siento que porque estoy muy cerca no me hacen caso. Debido al trabajo intenso en el exterior, al Perú regreso a descansar. Pero ahora puedo decir que hay demanda por mi trabajo, que soy la artista peruana más conocida en el exterior.
¿Qué nos falta a los peruanos? ¿Por qué aceptamos fácilmente a los extranjeros y no valoramos a los nuestros?
–Nos falta creer un poco más. Lamentablemente no tengo el tiempo para mostrarles mis éxitos. Cuando los periodistas van a mi casa, se admiran al ver los recortes de las importantes revistas del mundo y sobre todo lo que aparece de mi carrera porque realmente soy una artista muy importante.
Tu nominación al premio Grammy nos ayuda a recuperar la fe en nuestra música. ¿Qué significado tiene para ti esta noticia?
–Me siento halagada y muy feliz. Siento satisfacción y alegría al saber que mi esfuerzo no ha sido en vano, que finalmente el haber creído y puesto mi vida en mi trabajo rinde sus frutos. Ahora estoy tranquila. Es bonito salir a la calle y que la gente me reconozca, me brinde cariño y me diga que llevo buenas noticias peruanas al mundo.
¿Quiénes han estado siempre contigo en los momentos difíciles para alcanzar el respeto internacional?
–Agradezco a mi madre que me inculcó el trabajo permanente y organizado. Y a mi manager Ricardo Pereyra por ocuparse de las giras, de que éstas se realicen correctamente y sin problemas. Él es mi compañero, amigo y amante. Mi madre, mi familia y mis amigos me han brindado su corazón, su paz y me han dado ánimo para seguir adelante. Hay amigos que me apoyaron y ahora me llaman y lloran conmigo en el teléfono por la nominación al Grammy. Dicen que es un reconocimiento muy grande a mi esfuerzo.
Sin duda, tu vida es una lección de perseverancia y de mucha pasión. ¿Cuáles fueron las situaciones difíciles que enfrentaste para convertirte en estrella de la música?
–Fue difícil vencer el racismo. Recuerdo perfectamente que de niña no pude estudiar en el Conservatorio de Música después de ganar una beca que no me la dieron porque era niña negra. A los nueve años me dije: “Pasará el tiempo y me tendrán que respetar”. Llegó el momento. No soy belicosa, pero sí muy terca y paciente.
¿Aún te persigue el racismo?
–Cada vez menos. Siento que la gente aprende a conocerme y a respetarme. El problema es que el racismo es producto de la ignorancia de una sociedad. Por eso en aquellos años pensaba que existía un error muy grande y que tenía que seguir adelante trabajando y buscando la excelencia, tratando de ser cada día mejor.
¿Eres consciente de que eres una artista que irradia tranquilidad, paz y optimismo?
–Eso me han dicho siempre. Una vez una persona me agradeció porque había llevado a su madre a un concierto mío y gracias a mi música había salido de su depresión. También un poeta me dijo que mi voz es un bálsamo...
Es que no existe la maldad en tu vida, Susana.
–No abundan, pero sí hago maldades chiquitas, ja, ja, ja...
Pero no negarás que tu música es un canto al amor y la libertad.
–No debemos olvidar, Jesús, que la salvación del mundo será el amor. Si la gente se ama y respeta, no habrá guerra. Ésa es la esperanza, el estado más sublime que puede tener el peruano. Yo siento que el amor nos hará superar las diferencias e individualidades.

JESÚS RAYMUNDO


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