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En búsqueda de la modernización, eficiencia y calidad
Voces apocalípticas anunciaron hace unas décadas la desaparición gradual de los periódicos, libros y las revistas como consecuencia del uso masivo de computadoras personales e Internet. El correo postal no escaparía del mismo destino, según los autores de esta opinión. Sin embargo, ni el teléfono ni el correo electrónico desplazaron al tradicional sistema de envío de correspondencia. En el Perú, la Empresa de Servicios Postales (Serpost) asumió, desde 1994, el reto de comunicar a más peruanos y llegar a las zonas inaccesibles del país con el uso de las tecnologías de vanguardia.
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Serpost Cambios y desafíos
1995. Sobre su rostro cobrizo y sudoroso caen lágrimas cargadas de temor. Perdido en una calle sin nombre de San Juan de Miraflores, Bautista Ignacio Maldonado piensa con desesperación en una explicación para su jefe porque no pudo repartir toda la correspondencia.
¿Cómo explicar que en su primer día de cartero el joven provinciano fue mordido por un perro, no encontró varias direcciones y hasta fue agredido por una mujer intransigente que no quiso recibir una notificación judicial?
Siete años después, Bautista recuerda esta experiencia con una sonrisa de oreja a oreja. Ahora conoce mejor que nadie los arenales de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador, los perros son sus amigos y muchas personas lo reciben con un vaso de refresco cada vez que les entrega la correspondencia.
Bautista personifica el alma del servicio de correos en el Perú, que tiene en el chasqui al mejor antecesor de la sacrificada labor del cartero. Al igual que él, 500 hombres y mujeres recorren a diario a pie, en bicicleta, canoa e incluso a caballo la accidentada geografía del país con la misión de entregar a tiempo la correspondencia, sin importar lo distante del destino.
Estos personajes, imprescindibles en un país tan grande como el Perú, constituyen el pilar del sistema de comunicación más simple utilizado en la actualidad: el envío de mensajes escritos. Los carteros sólo necesitan una bolsa donde cargar la correspondencia, el uniforme distintivo, buen sentido de orientación y vocación de servicio.
El correo en la historia
Caminantes incansables gracias a su gran fortaleza física, inteligentes y discretos, los chasquis llevaban mensajes sobre los sucesos de las guerras en el imperio incaico. Realizaban el servicio durante las 24 horas del día a través del sistema de caminos que organizó Túpac Inca Yupanqui.
En el siglo XVI, la Corona española organizó el correo marítimo para el intercambio de correspondencia con sus colonias. La Habana, Veracruz y Cartagena eran los principales puertos de desembarque. Y a través de una Real Ordenanza también se estableció en Lima el Correo Mayor.
En 1897 fue inaugurada la Casa de Correos y Telégrafos de Lima. En esta misma casona republicana, ubicada en el Centro Histórico de Lima, se creó el Museo Postal y Filatélico Nacional en 1931.
Durante esa época, un grupo de carteros formó la Sociedad de Socorro, asociación que velaba por la seguridad y salud de estos trabajadores, quienes eran víctimas de enfermedades y accidentes durante su labor.
En el gobierno de Augusto B. Leguía, la mencionada sociedad fue incorporada a la administración de la compañía inglesa de correos Marconi. Sin embargo, la situación social y económica de los carteros no cambiaba.
Preocupados por mejorar sus condiciones laborales gracias a la intensa actividad gremial de los años cuarenta, los miembros de la Sociedad de Socorro transformaron esta institución en la Asociación Nacional de Carteros y Anexos de Correos del Perú.
Esta asociación oficializó el 29 de agosto como el Día del Cartero y logró beneficios sociales (por ejemplo, el derecho a las vacaciones).
Tecnología para modernizar
w La Dirección General de Correos ejerció, durante 75 años, el monopolio del servicio postal en el Perú, hasta que en 1991 el Decreto Legislativo 685 autorizó la libre actividad empresarial en este rubro y creó la empresa Servicios Postales del Perú (Serpost).
Tres años después, Serpost asumió la administración del sistema de correos, como empresa pública de derecho privado, a través de una concesión establecida por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Marcos Prialé, presidente de dicha empresa, asegura que la función social que cumplen destaca del resto de compañías de correo. Lo que nos diferencia de las demás empresas dedicadas al negocio postal, como couriers o mensajerías, es que ninguna llega a las localidades más alejadas y de difícil acceso de la Costa, Sierra o Selva, dice.
En efecto, el número de establecimientos postales en el Perú supera los mil 400, ubicados en diversas localidades del territorio nacional.
Sin embargo refiere Prialé, después de competir en el mercado por más de seis años, no podemos negar que, de algún modo, estamos rezagados en cuanto a tecnología.
Ante esta situación, Serpost inició un proceso de modernización con la venia del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Modernizar el servicio postal implica el empleo de tecnología de punta para comunicar al mayor número de peruanos, añade.
Según Marcos Prialé, los usuarios merecen un servicio de calidad, confidencial y seguro. La empresa ofrece trato personalizado y tarifas competitivas, y cuenta con una red interconectada para la confirmación de envíos en las principales ciudades del país, agrega.
El objetivo de Serpost es ampliar esta red a todo el territorio nacional, diversificar los servicios que ofrece, así como incrementar la rapidez en los envíos y confirmaciones.
En la actualidad, Serpost ofrece servicios tradicionales y especializados a través de distintas líneas de negocio, que generan la totalidad de los ingresos de la empresa. El correo personal que todos conocemos, corresponde casi al 90 por ciento del negocio. Y de igual forma, el correo empresarial, que consiste en el envío y distribución de documentos, es otro de los servicios más solicitados.
El traslado de encomiendas y paquetería, así como de dinero, también constituye servicios básicos que ofrece Serpost. A éstos se suma el Express Mail Service (EMS), que permite enviar todo tipo de correspondencia a cualquier país del mundo.
Para optimar este servicio internacional, Serpost planea alianzas estratégicas con empresas de gran prestigio en el mundo. La idea es ingresar en el mercado mundial con el respaldo tecnológico de una gran compañía, afirma Prialé.
Una decisión inteligente si consideramos el impacto del correo electrónico en el mundo. En el Perú, este medio de comunicación, en apariencia rápido, efectivo y seguro, todavía no constituye una amenaza para el sistema de correos tradicional. Los carteros seguirán llevando a cada rincón del país, además de cartas y documentos, un poco de esperanza.
Paola Pinedo García

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