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Quince mil familias se beneficiaron con la reconstrucción de viviendas luego del terremoto en el sur
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Banmat y su apoyo a damnificados
El terremoto que asoló la zona sur del país en junio del año pasado dejó miles de peruanos literalmente en la calle. Para hacer frente al problema, el Gobierno dispuso mediante el Decreto de Urgencia N° 076-2001, denominado Sismo Sur, que el Banco de la Nación extienda una partida por 100 millones de soles al Banco de Materiales (Banmat).
La operación resultó todo un éxito, pero quedó corta. Más de 15 mil familias fueron beneficiadas con la obtención de créditos para la reconstrucción de sus viviendas. El último crédito se aprobó hace un par de meses, es decir, en diciembre del año pasado.
Los beneficios del crédito se extienden en sus facilidades de pago, hasta 20 años, 2 años de gracia y a una tasa de interés bajísima en el mercado: el uno por ciento. Las 15 mil familias beneficiadas con este sistema están repartidas entre las zonas más castigadas de Arequipa, Tacna, Moquegua, Camaná, Ilo y Nasca.
Cuando asumimos como gestión en setiembre del año pasado, encontramos que recién comenzaba el programa y sólo estaban colocados alrededor de 1,500 préstamos. Nosotros hemos logrado darle el impulso necesario con más de 15 mil familias beneficiadas, sostiene el presidente del directorio del Banco de Materiales, ingeniero José Ortiz Rivera.
A propósito del sismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) envió una misión de técnicos para hacer un estudio de las viviendas de los pueblos altoandinos, donde jamás había llegado el Estado, ya que nacieron como generación espontánea y además son personas que construyen sus casas sin la presencia de un profesional, dice el ingeniero Ortiz.
El Ministerio de la Presidencia, entonces, a través del Banmat, coordinó con los colegios profesionales de Arquitectos e Ingenieros de la región sur y capacitaron a 200 profesionales en el tema de lo que significa estructuras, problema de sismo, vivienda básica e ingeniería para tratar el adobe.
Se estableció así el proyecto piloto Viviendas zona altoandina sur, con lo que se buscaba no sólo entregar financiamiento, sino también la asistencia permanente de profesionales para la ejecución de las obras, colaborar con los municipios para que sepan cómo desarrollar el ordenamiento urbano de su localidad y para que implementen una unidad técnica destinada a planificar y revisar las construcciones del lugar.
El convenio representó una inversión de 100 mil dólares, 60 mil a cargo del Banmat y los 40 mil dólares restantes como aporte de la entidad internacional, y rindió sus frutos de inmediato. Las zonas altoandinas de Arequipa y Moquegua, representadas por los concejos provinciales de Condesuyos, Sánchez Cerro y Castilla, firmaron importantes convenios para poner en marcha el proyecto piloto.
Al respecto, el alcalde de la provincia de Condesuyos, Miguel Ángel Manchego, refirió que es la primera vez que el Estado se acerca a nuestras zonas para ofrecernos ayuda y reconstruir nuestras viviendas.
De esta manera, el Banco de Materiales se comprometió a brindar soporte técnico a dichos municipios para buscar una planificación adecuada en el desarrollo urbano de sus localidades, y se buscó apoyar, además, a los fabricantes locales y proveedores de materiales de construcción para evitar que se continúen depredando los patrones culturales de la zona.
Verdadera descentralización
El Gobierno ha optado, entonces, por una verdadera descentralización. El Banmat ha instalado oficinas en varios pueblos altoandinos, como Chuquibamba, Aplao, Omate y otros, los que, a su vez, atienden a los pueblos periféricos. Además, los colegios profesionales envían a sus técnicos para que les enseñen cómo construir sus casas, sostiene Ortiz Rivera.
El problema es que los residentes en aquellos lugares quieren construir con ladrillo. Pero como no hay ladrilleras cercanas, el flete del material noble encarecería mucho su costo. Ante esta eventualidad las universidades Católica, UNI y San Agustín de Arequipa llevaron a cabo una serie de experiencias en temas relativos a estructuras para edificaciones con adobe.
Entonces, por primera vez también, esos poblados están recibiendo opinión técnica autorizada. Nunca antes habían recibido la visita de un ingeniero o un arquitecto, añade el funcionario.
De allí que el Banmat dispuso que cada expediente que solicita un crédito siempre tenga la opinión y participación de un ingeniero o arquitecto.
Así, trabajando junto con Ordesur, se lograron adjudicar 530 departamentos en los conjuntos habitacionales de Alfonso Ugarte en Tacna y Pampa Inalámbrica en Ilo y se recibieron las inscripciones para los conjuntos habitacionales de San Carlos en Puno, La Capilla en Juliaca, Las Flores y San Gregorio en Camaná.
Posteriormente, los terribles incendios que devastaron Ventanilla y Mesa Redonda también merecieron el apoyo inmediato del Gobierno. En Ventanilla se entregaron 260 módulos de vivienda y se estableció un sistema crediticio urgente para que los pequeños empresarios de Mesa Redonda pudieran reanudar sus actividades al más breve plazo.
De la misma forma se procedió durante los deslizamientos de Huaycoloro, Jicamarca y Huaycán, con las precipitaciones y huaicos ocurridos a raíz de las inusuales lluvias que cayeron sobre la capital, además de Cañete con los desbordes del río Lunahuaná.
Luego de los trabajos que demandaron la limpieza de los destrozos y levantamientos de los muros de contención, se donó gran cantidad de materiales para la edificación de un centenar de módulos básicos de vivienda en Huaycán.
Pero el desvelo gubernamental por los sectores más necesitados se extendió con un sistema dirigido a la ampliación o mejora de las viviendas, con el Programa de Autoconstrucción, desarrollando módulos básicos de treinta metros cuadrados o módulos livianos de dieciocho.
Todas las unidades que se están ofertando en el banco incluyen un baño propio, porque tenemos que mejorar la calidad de vida de la población. De ahora en adelante la instalación sanitaria es una obligación, advierte el ingeniero Ortiz.
Otro de los mecanismos de apoyo es el programa destinado a la microempresa, que impulsa el desarrollo de los beneficiados para que generen su propia fuente de trabajo con los recursos de la zona, llámese quesos, piscicultura, frutas o agricultura.
Por el momento se presta auxilio a muchos abarroteros que tuvieron serias dificultades con el sismo que asoló el sur del país. Ya hemos colocado los cien millones de soles que nos transfirió el Gobierno, pero necesitamos la ampliación de la línea de crédito por unos cien millones más, afirma el presidente de Banmat.

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