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La administración electrónica empieza en los poderes públicos y no
en el ciudadano
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E-government e identidad digital
La administración electrónica actual funciona a medias en la mayoría de países, excepto aquellos con sistemas centralizados como Gran Bretaña o Francia. Y el problema reside en la creencia de que e-government se basa en la facultad que tienen los ciudadanos de obtener servicios públicos a través de Internet o dispositivos móviles.
Pero a decir de algunos especialistas y profesionales del sector, el objetivo de facilitar los servicios al ciudadano debe gestionarse primero dentro de las administraciones, y no sólo digitalizando su cultura organizativa, sino también interconectando sus sistemas tecnológicos, para facilitar el intercambio a nivel interadministrativo e intraadministrativo, con el fin de validar el certificado digital, o DNI digital.
Identidad electrónica
Si se cambia de casa y de municipio residencial, tendrá que realizar una serie de trámites que lo obligarían a contactar con diferentes administraciones.
Si todas estas dependencias estuviesen interconectadas, y usted tuviese un DNI digital, que constase como su firma en el contrato de arrendamiento, venta o compra de su nueva residencia, todo sería más ágil y rápido.
El proceso empezaría con que la inmobiliaria o el dueño de la vivienda registrase electrónicamente el contrato del cambio de domicilio al municipio en el cual reside actualmente.
A partir de aquí, usted podría llamar por teléfono al mismo municipio e, identificándose con su DNI digital, indicarle los trámites que quiere realizar. La institución ingresaría sus datos y, a lo mejor, le obligaría a confirmarlos por fax, por correo electrónico o de manera personal.
Pero con solamente un desplazamiento la máquina administrativa debería empezar a funcionar por sí sola.
El municipio activaría sus demandas e, inmediatamente, por vía electrónica la administración local, autonómica y estatal cubriría sus necesidades, debido a que estaría interconectada, además porque usted tendría un DNI digital.
Se trata de un novedoso servicio proactivo y de valor al ciudadano, como afirmó recientemente el especialista y director general de Localret, Xavier Marcet, en una jornada sobre administración digital.
Servicio proactivo
Proactivo porque el ciudadano no actúa, sino que lo hace la administración por él. Y esta proactividad, precisamente, es lo que le da valor.
Como se acaba de demostrar, una administración digital no tiene por qué obligar al ciudadano a estar también digitalizado, y esto se puede ratificar en el ejemplo que señalaba que los trámites podían iniciarse con una llamada telefónica.
Por lo tanto, se rompe la idea de que el e-government es solamente para unos pocos.
Si los servicios públicos están interconectados, pueden ofrecer cualquier demanda al ciudadano que utilice cualquier canal de comunicación: presencial, telefónico o digital.
Todo lo dicho aquí cambia un aspecto hasta ahora muy arraigado: el principio de subsidiariedad otorgada por el e-government
Es decir, según este principio, la administración local es la más próxima al ciudadano, por lo que debe tener las competencias más adecuadas para actuar según las demandas de sus administrados.
Con una administración electrónica, tal y como la hemos entendido aquí, ¿quién es el más próximo al ciudadano? ¿Una ventanilla única digital? ¿Una plataforma que gestione todos los servicios públicos desde cualquier canal comunicativo?
Todas estas interrogantes esperan ser despejadas en el menor tiempo posible, con la aplicación y ejecución de la cambiante tecnología, de manera que no sólo quede en un sueño de ciencia-ficción.
José Francisco Callo Romero

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