|
|
|
Descentralización, elecciones regionales y participación juvenil
Se han iniciado los grandes cambios en la estructura del Estado peruano con la reforma constitucional del capítulo XIV, del título IV de la Constitución Política del Perú, acerca de la descentralización, cuya puesta en marcha es, sin duda, la promulgación de la Ley de Elecciones Regionales, que establece que los comicios se realizarán el 17 de noviembre.
Esta reforma político-estructural es una de las más esperadas por la población peruana, puesto que se pretende lograr la tan ansiada generación del desarrollo integral del país. Así, el proceso de descentralización, como bien se señala, se deberá dar de manera progresiva y ordenada, para que se permita una adecuada asignación de competencias y transferencia de los recursos del Gobierno central a los gobiernos regionales y locales.
Uno de los pasos para lograr la descentralización ha sido, como ya se señaló líneas arriba, la promulgación de la Ley de Elecciones Regionales, que nos permitirá elegir democráticamente a las autoridades de los gobiernos regionales, es decir, al presidente, al vicepresidente y a los miembros del Consejo Regional (consejeros).
Son estas elecciones un momento trascendental para lograr una participación de la juventud en la formulación de los planes de desarrollo de cada región. Recordemos que la población juvenil, en el ámbito nacional, representa más del 50% del total de peruanos. A ello se debe sumar no sólo la cantidad de este sector, sino la calidad del mismo, que más allá de los conocimientos técnicos o académicos, ha dado muestra de una lucha constante e inquebrantable en contra de la corrupción y la dictadura reinante durante el gobierno fujimontesinista. Se trata de cualidades indispensables para la conducción de los gobiernos regionales y el logro del tan ansiado desarrollo integral del país.
En realidad nos encontramos ante un segmento con grandes capacidades y fortalezas, para construir el presente y el futuro del país. Entonces, ¿cuál es el motivo para restringir la participación de los jóvenes en los más altos cargos regionales? Para ser presidente y vicepresidente regional se ha establecido ser mayor de 25 años de edad. De manera que los jóvenes, a partir de los 18 años, sólo podrán aspirar a ser elegidos como consejeros del Gobierno regional.
¿Justificaciones para ello? Algunos dirán experiencia, otros mencionarán madurez, formación técnica y/o académica. Pero estamos olvidando que estas características no son las únicas necesarias para la conducción de un proceso tan importante. También debe importar el carácter que los jóvenes demostraron para rechazar la corrupción, elemento destructor y distorsionador de cualquier accionar en mejora del país.
Pero esto no nos debe desalentar. Por el contrario, es ésta una nueva ventana que se nos abre a los jóvenes, en reconocimiento, también, a nuestro papel protagónico asumido en el cambio del destino de nuestro país. Por ello resulta necesario e importante que los partidos políticos den la oportunidad a este sector para emplear esta ventana. Y si la voluntad popular así lo determina en las urnas, entonces demostraremos que los jóvenes no sólo trabajamos con responsabilidad, sino, sobre todo, con honestidad, sea cual fuere el puesto que ocupemos. Será a partir del 17 de noviembre, un día en el que más que nunca los jóvenes que se elijan como consejeros de su región podrán seguir construyendo el presente y el futuro de su familia, de su comunidad y de su país. Un enorme reto que sin duda los jóvenes podremos cumplir.
Wilmer Rengifo RuIz
Congresista de la República

TITULARES 
|
|