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 I N F O R M E

martes, 20 agosto 2002 


EL EMPLEO CRECIÓ MÁS DEL CIENTO POR CIENTO

Privatizaciones impulsaron electrificación nacional


En los últimos meses se tejieron una serie de controversias en torno a los procesos de privatización y sus beneficios para el país. No obstante, tales comentarios carecerían de fundamentos si se analizan los logros no sólo en materia económica, sino también en mejora de la calidad de vida de la población. El sector eléctrico resulta ser uno de los más claros ejemplos de los beneficios de la privatización.








Sector privado: el mejor aliado del desarrollo energético
Las privatizaciones no sólo constituyen una herramienta fundamental para resolver parte de la grave crisis económica que afecta a nuestro país en la década pasada, sino que también colocaron al Perú como uno de los centros de inversión más atractivos de América Latina.
Un sector beneficiado con estos procesos fue el eléctrico, el cual captó la mayor oferta de inversiones que en la región buscaba una oportunidad de desarrollo.
Antes de las privatizaciones en energía eléctrica, el coeficiente de electrificación nacional era de 48 por ciento. Hoy, a mediados de 2002, este se incrementó hasta llegar a 75 por ciento.
Asimismo, la producción eléctrica pasó de 15 mil gigavatios por hora (Gv/h) en 1993 a 20 mil Gv/h este año; mientras que la producción per cápita de energía eléctrica pasó a 776 kilovatios/hora por habitante al año.
El consumo de energía per cápita registrado actualmente es de 676 kv/hora por persona al año. No obstante, este índice es considerado como uno de los más bajos en América Latina, a diferencia de otros países como Chile y Argentina, cuyo consumo asciende a los mil 700 kv/h per cápita al año.
“Por ello, es importante que se establezcan modelos económicos racionales que permitan elevar el nivel de vida del país. Sólo así y alentando las inversiones, podremos lograr que dentro de 10 años el consumo per cápita de energía pueda triplicarse”, afirmó el presidente de directorio de Luz del Sur, Mile Cacic.
Sin embargo, el ejecutivo precisó que para financiar los proyectos que se necesitan para lograr estos niveles de desarrollo en el sector eléctrico se requiere definitivamente de la participación de la inversión extranjera.

Otros coeficientes
Pero estos no son los únicos aportes de la privatización en electricidad. Las pérdidas de energía pasaron de 22 por ciento en 1993 a sólo 10 por ciento en la actualidad, lo que significó para el país 250 millones de dólares ahorrados.
Asimismo, los postes de alumbrado en el ámbito nacional se incrementaron de 154 mil a 539 mil; mientras que las redes alcanzaron los 36 mil kilómetros.
No obstante, aún existen siete millones de personas que no cuentan con el servicio de energía eléctrica. Cacic refirió que para lograr que este grupo de peruanos acceda a este servicio –y a la vez se incremente el consumo per cápita de energía– se requiere alrededor de cinco mil millones de dólares en inversiones, dinero que definitivamente el Estado no puede cubrir.
“Es indispensable seguir promocionando la participación del inversionista privado. Para ello, debemos erradicar la mala imagen que se ha formado de estos procesos y observar que definitivamente las inversiones son la única forma de lograr un desarrollo sano de la economía”, aseguró.
Con respecto a los precios, muchos comentarios sostienen que, desde que se iniciaron las privatizaciones en el sector, estos se incrementaron en más de 1,600 por ciento.
Durante 1989, el precio de la energía era inferior al medio dólar por kv/hora. Este evidentemente era un precio manejado por cuestiones políticas y que cubría únicamente el 36 por ciento del costo medio de operación.
En 1991 se produce un sinceramiento en los precios del sector Energía. Una de las primeras medidas para lograrlo consistió en la eliminación de los subsidios. De esta forma, el precio de producción de electricidad alcanzó los 12 centavos de dólar por kv/hora en 1994.
“El efecto de la privatización es que los precios cayeron en aproximadamente 16 por ciento, a pesar de que el 52 por ciento de la energía es producida por el Estado a través de sus centrales, como la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa (Egasa) y las centrales hidroeléctricas de San Gabán, Machu Picchu y Mantaro”, explicó el presidente de Luz del Sur.
Entre los principales beneficios para el desarrollo macroeconómico obtenidos a raíz de las privatizaciones en electricidad destacan la contribución realizada por el sector para eliminar los desequilibrios fiscales, así como la erradicación de pérdidas de energía.
Asimismo, la mejora en infraestructura consiguió que el país sea más competitivo en el ámbito regional, lo que repercutió favorablemente en la reducción de los niveles de riesgo país.
De 1994 a la fecha, se incorporaron a la modernidad alrededor de seis millones de peruanos, quienes anteriormente gastaban cinco veces más utilizando velas para iluminarse que usando energía eléctrica (el costo diario de consumo de electricidad en los asentamientos humanos es de sólo 70 centavos de sol).

VÍCTOR LOZANO ALFARO


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