POR UNA RELACIÓN BLOQUE-BLOQUE
La Cumbre ALC-UE
Juan Mariátegui.
Congresista del Parlamento Andino *
El mundo unipolar iniciado en 1991 se debe y se está reorientando hacia el multilateralismo, con nuevos centros de poder. Esta situación se ha acentuado en los ocho años de gobierno del presidente George W. Bush, quien termina su mandato a fines de año. Con sus decisiones unilaterales en lo militar (Irak, Afganistán), el presidente estadounidense está precipitando este tránsito.
El nuevo escenario internacional se está delineando; de ahí las tareas que se proponen en el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), cuya cumbre será en Lima, en noviembre próximo. Igualmente, importante en las relaciones Europa-América Latina son las contribuciones de la Comunidad Iberoamericana de Naciones (España, Portugal y países latinoamericanos, integrada por 21 países) y las relaciones bloque-bloque que propicia la Unión Europea (UE) con América Latina y el Caribe. Estas reuniones contribuyen a que la prensa y los diferentes sectores sociales se sensibilicen con el tema internacional, más allá de lo local y de lo nacional.
Superando y a otro nivel la relación bilateral que cada país europeo tiene con cada país latinoamericano, la Unión Europea (27 Estados) se reúne en una relación bloque-bloque, desde hace varios años, con Mercosur, Caricom, CAN, Grupo de Río, Sica. Esta determinación conlleva también a un tránsito del mundo unipolar al mundo multipolar, lo cual beneficia a los países pequeños y medianos, y a los movimientos de integración en funcionamiento, como los ya citados.
La relación América Latina y el Caribe-Unión Europea (ALC-UE) es un esfuerzo conjunto y compartido, desde la Primera Cumbre de Río de Janeiro, en 1999, para comenzar el camino de una asociación estratégica, sobre la base de un diálogo político, un libre comercio y la cooperación para el desarrollo. La Segunda Cumbre fue en Madrid (2002), donde se inició lo que atañe a las soluciones consensuadas sobre la migración y la firma del acuerdo de asociación con Chile, y antes con México; ambos son únicos e irrepetibles.
La Tercera Cumbre fue en Guadalajara (México), en cuya agenda se discutió el desarme, el terrorismo, el narcotráfico, el cambio climático y sobre los migrantes.
En la Cuarta Cumbre (Viena, 2006) se establecieron las negociaciones para un acuerdo de asociación entre la UE y América Central, para luego aplicarlo a los países de la CAN.
América Latina ha esperado demasiado de la política exterior de Estados Unidos. Las diversas propuestas han sido insuficientes, así lo prueba la historia con la política del Buen Vecino (Franklin Delano Roosevelt), el Punto IV (Harry Truman), la Alianza para el Progreso (John F, Kennedy), los Derechos Humanos (J. Carter), la Iniciativa para las Américas-ALCA y el NAFTA (George Bush) y los TLC (George W. Bush).
La apertura a la Unión Europea se justifica en la medida en que la UE es para América Latina el segundo inversor y socio comercial, y el primer donante. Ambas partes poseen la cuarta parte del PBI mundial.
De lo expuesto, la Quinta Cumbre de Jefes de Estado ALC-UE proseguirá lo ya “andado”, cuyo primer objetivo es el acuerdo de asociación, el diálogo político, el intercambio comercial, las inversiones, el desarrollo sostenible, el cambio climático, la energía, y se aprobará la “Agenda de Lima contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión” .
* Internacionalista.
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