Juntos por la senda del desarrollo
El desarrollo de las economías no se da si éstas no son capaces de generar confianza en los inversionistas. Ya se ha dicho, también, que la manera de atraer la inversión, entre otras cosas, es manteniendo las reglas de juego claras, es decir, una regulación responsable y oportuna que logre transmitir solidez y credibilidad. Y, en efecto, un adecuado sistema de seguridad jurídica elimina cualquier incertidumbre evitando que el sector financiero tenga duda respecto al futuro de su inversión.
En este contexto, el Perú viene creciendo, año tras año, consecutivamente, gracias a las estrategias aplicadas con la intención de lograr credibilidad y promover la llegada de inversiones extranjeras, así como estimular al capital privado nacional que debería realizar obras de inversión codo a codo con el Estado. Políticas económicas que son planteadas por el Presidente de la República, Alan García Pérez, dentro de las medidas para superar el impacto de la crisis financiera internacional. Es más, qué duda cabe que éstas han dado y vienen dando resultados satisfactorios que han permitido, palabras más, palabras menos, reducir la pobreza y extrema pobreza, en más de 10 puntos porcentuales hasta hoy.
Por ello, este Gobierno tiene una gran misión, que el crecimiento económico no se detenga y, además, logre resultados favorables, como los obtenidos hasta ahora. Es oportuno recordar que el Gobierno, en representación del Estado, debe invertir conjuntamente con el sector privado. Es decir, por un lado crear –si no las hay– las condiciones óptimas para que el empresariado apueste por el Perú, y por el otro, el capital, al invertir, nos demuestra que hay fe y confianza en este país. Se trata de que juntos marchemos por la senda del desarrollo. En verdad, no hay otro camino.
Como ya lo ha dicho el Jefe del Estado, el Perú está en una posición privilegiada para ser el país refugio de la producción y el capital del mundo. Estas palabras ratifican la inmensa capacidad de desarrollo que tiene nuestro país y que demanda de fe, patriotismo y perseverancia en los negocios para que las cosas mejoren aún más, porque está consciente de que lo que se ha avanzado y logrado todavía no es suficiente.
Empero, en verdad, creemos que este justo llamado o cordial invitación a marchar juntos por el progreso del país, si bien es cierto que la crisis financiera internacional tiene algunos riesgos, no es menos cierto que el Estado y el sector privado, al invertir juntos, pueden compensarse y minimizar los peligros que representan la coyuntura económica mundial. El asunto está en tener confianza, porque la regeneración de la economía será el próximo año y de nuevo el país entrará en un proceso de crecimiento progresivo. Esto, con la ventaja de que el presidente García Pérez ha ofrecido que en 2009 el Perú crecerá 6.5%, asegurando la inversión pública en carreteras, colegios, hospitales, agua y desagüe, alumbrado eléctrico y canales de regadío, entre otros.
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