NUEVO DISEÑO ELECTORAL ECUATORIANO
Modelo con dos organismos
Carlo Magno Salcedo Cuadros
Profesor de la Escuela de Ciencia Política de la UNMSM
Siguiendo el modelo de México, Perú, Colombia, Venezuela y Chile, Ecuador acaba de modernizar su organización electoral, estableciendo un diseño que, de acuerdo con el constitucionalismo moderno, se sustenta en el principio de la división de poderes. De este modo, se dejó atrás un sistema que concentraba en un solo organismo las competencias de administrar e impartir justicia electoral. Dado que, este sistema presentaba el gran error de hacer juez y parte al Tribunal Supremo Electoral.
Ahora Ecuador tendrá dos organismos electorales autónomos: el Consejo Nacional Electoral, responsable de la administración electoral, al concentrar todas las competencias propias de la organización de las elecciones, y el Tribunal Contencioso Electoral, encargado exclusivamente de la justicia electoral, en última instancia.
En la Asamblea Constituyente ecuatoriana, nunca se cuestionó la idea de separar la administración de la justicia electoral. El único punto controvertido fue determinar si la justicia electoral debía ser asignada a un tribunal autónomo, como proponía la mayoría oficialista, o si debía ser competencia del Poder Judicial, como plantearon las bancadas de oposición. Más allá de la polémica, las dos fórmulas garantizaban la revisión imparcial por un organismo jurisdiccional no involucrado en la organización de las elecciones.
Hay que destacar que fueron los propios magistrados del Tribunal Supremo Electoral –organismo que hasta la aprobación de la nueva Constitución concentraba todas las funciones electorales– quienes plantearon la necesidad de diferenciar la organización de las elecciones de la justicia electoral. De este modo, demostrando madurez y civismo, pusieron por delante el interés general y lo más conveniente para su pueblo y su democracia.
Un hecho a destacar es que su nuevo diseño electoral separa las funciones de administración y de justicia electoral, sin confundirlas. De este modo, el nuevo Tribunal Contencioso Electoral no tendrá funciones administrativas como: el registro de partidos políticos, la inscripción de candidaturas, la aprobación del padrón electoral o la educación electoral. Ahora, estas funciones han sido atribuidas íntegramente al Consejo Nacional Electoral. Asimismo, este consejo será el organismo competente para presentar iniciativas legislativas en materia electoral y para reglamentar las leyes electorales.
En concreto, creemos que Ecuador más que imitar el modelo peruano, lo ha perfeccionado, superando algunas contradicciones que salieron a la luz a raíz de los enfrentamientos entre los organismos constitucionales encargados de la materia electoral. Quizá, ahora, el modelo ecuatoriano podría servir de orientación para reestructurar el nuestro.
¿NOSOTROS TAMBIÉN PODREMOS?
Barack Obama: mensaje universal
E. Keycol Arévalo Silva
Analista
El 4 de noviembre de 2008 es y será un día para recordar, un día que dejó claro que en el mundo entero los sueños sí se cumplen. En consecuencia, el mensaje del presidente electo de Estados Unidos de América, Barack Obama, también puede aplicarse en el Perú.
Con magnas palabras, ese día, Obama nos dejó huellas imborrables y acaso sueños y esperanzas para nuestra patria también. Ese día quedó muy en claro que en un mundo donde operan siempre la desesperanza, el desconsuelo y la apatía, es posible ver la luz al final del camino. Empero, ¿será esa misma luz la que podamos ver todos los peruanos? Nosotros decimos que sí.
Recibamos, entonces, con cariño y con una gran responsabilidad esas frases pronunciadas por el primer hombre negro en llegar a la Casa Blanca, que aunque fueron dichas para el pueblo estadounidense, encierran una verdad para los demás pueblos del mundo. Es el mensaje de la esperanza, de la lucha por nosotros y para nosotros. Por eso dijo: “El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos”. ¿Serán, entonces, estas palabras las que nos alienten a seguir luchando? Nosotros creemos que sí, porque somos también un pueblo pujante, un pueblo que tiene, además, muchos sueños y metas y que aunque sean difíciles de cumplir, estamos seguros que sí podremos.
Estamos en medio de una crisis económica mundial, dicen a viva voz, empero, el Perú se encuentra en la mejor situación y mayores condiciones para afrontar la crisis financiera internacional que está envolviendo al mundo en un decrecimiento; afortunadamente, gracias a las políticas del gobierno del presidente Alan García Pérez, el Perú será uno de los pocos países que lograrán seguir creciendo. Este año se ha incrementado la tasa de trabajo, las exportaciones también crecieron y la pobreza ha sido notablemente reducida. Serán, pues, estas las señales que necesitamos para entender que el Perú puede llegar a ser un país poderoso en algún día no muy lejano.
En este contexto, podremos llegar a ser, entonces, un país donde nuestros hijos no tendrán que buscar a donde irse porque aquí ya habrá oportunidades; un país donde, aunque nuestros pensamientos ideológicos sean distintos, nos respetemos; un lugar donde todas las razas, india, chola, blanca, negra, mestiza e indígena, vivan en total respeto el uno hacia el otro, con un solo ideal de patria: el Perú; un lugar donde nuestras brechas económicas no nos alejen, sino, más bien, nos enseñen a ser solidarios entre nosotros mismos.
El hoy presidente electo de Estados Unidos de América dijo: “…hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos, sino el uno del otro”. Hagamos nuestras sus palabras y recordemos que en el Perú también tuvimos que luchar por conseguir el respeto de nuestros derechos, la abolición de la esclavitud, el derecho de sufragio de la mujer y la libertad de culto. También tuvimos nuestras guerras y perdimos a nuestros hijos por defender nuestra patria, entonces, ¿por qué nuestro destino tendría que ser diferente?
En consecuencia es este el momento de aunar nuestras fuerzas, de sentirnos fortalecidos por los cambios, de sentir que la esperanza nos invade y que no obstante tengamos o no filiaciones políticas, debemos trabajar por un solo sueño. sueño… el sueño peruano.
BREVE HISTORIA DEL CRAC DE 1929 EN EL PERÚ
La feria del crédito
José Antonio García Vera
Sociólogo
En 1929, los bancos peruanos circulaban papeles que se usaban para comprar tierras y participaban de la venta de bonos. Nuestro endeudamiento externo se multiplicó por siete, desde 1919 hasta 1928. La garantía para los papeles era la propiedad inmueble. La letra hipotecaria había renacido desde las cenizas. Era el tiempo del optimismo.
Manuel González Prada había reclamado hacer propietarios a los indios, para que se rediman por su esfuerzo propio. El “oncenio” de Leguía, autodenominado “Patria nueva”, remedó ese reclamo repartiendo tierras irrigadas de la costa a propietarios que iban en automóvil. Eran chacras de 5 a 20 hectáreas. Vivíamos de prestado —decían los diarios—. Los bancos fueron los responsables de la hecatombe.
Los problemas habían empezado desde 1920. Disminuyeron progresivamente las exportaciones de caucho, lanas y algodón. El caucho artificial de Hoffmann y las gomas naturales de las antípodas, liquidaron el producto de exportación peruano. Las mineras y las petroleras, en manos extranjeras, no devolvían las inversiones, ya que el 90% se iba al exterior —según los cálculos de Rosemary Thorp y Geoffrey Bertram—. Sólo quedaba la inversión pública para mover la economía. Así, aumentó el empleo, pero los salarios no. Nuestros abuelos cultivaron el trabajo gratuito y el servicio obligatorio en el ejército caminero.
En 1929 los precios cayeron y dieron la estocada final a las exportaciones. Las importaciones de máquinas Singer se pagaban con el sudor de sastres y costureras, con moneda de oro sustentada en el patrón oro. No sustentada en el patrón plata, como en China.
Las dificultades llegaron todas juntas. Ya no podíamos venderle a Estados Unidos de América que había perdido el 30% de su producto geográfico bruto. Ni siquiera a nuestros vecinos del sur, que iban para peor. Chile vio caer en más del 80% sus exportaciones, encabezando la lista de los países más afectados por la crisis. Allá como acá, la economía se transformó en política. Claro que la relación del Perú con Estados Unidos era dependiente o asimétrica. Pero eso no era todo, la política de Leguía promovió el endeudamiento temerario con Nueva York, cuando debió hacerlo con Londres, que salió mejor del crac.
Sin horizonte de inversión productiva —aunque el capital privado hizo industria— dormimos en brazos del crédito mondo. Al despertar vimos nuestras manos sosteniendo papeles y billetes sin valor. La crisis cambió la vida de muchos peruanos. Sin embargo, algunos alcanzaron a recuperarse rápido, tanto que en 1933 paseaban, por las calles de la vieja Lima, autos prodigiosos, relucientes y modernos.
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