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Hoy
se celebra, una vez más, en todo el
país, el Día del Campesino. Si bien
las condiciones en que producen los agricultores no
han mejorado significativamente, el panorama
resulta alentador si se tiene en cuenta los
esfuerzos que realiza el Gobierno, a través
del Ministerio de Agricultura, para reactivar este
importante sector de nuestra economía. El
flamante Banco Agropecuario, un mayor apoyo
técnico, el incremento de las compras
estatales, una mejor coordinación para la
siembra, la Bolsa de Productos y un adecuado
conocimiento del mercado se orientan a convertir a
la actividad agraria en una fuente generadora de
empleo permanente para superar la tradicional
pobreza en que viven los hombres del campo.

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En
las últimas tres décadas se hicieron muchos
ensayos en la agricultura nacional. Hoy, el régimen
democrático impulsa el retorno a lo que es racional
en términos de rentabilidad y crecimiento, con el
objetivo de mejorar estos indicadores que son prioritarios
para este importante sector de nuestra economía.
Al celebrarse el Día del Campesino, el ministro de
Agricultura, Álvaro Quijandría Salmón,
no sólo reconoce que el sector agrario está en
una crisis muy fuerte y que los problemas son muy complejos,
sino que ha dado muestras de conocer a fondo esa
realidad.
Conocemos que la situación del agro es
difícil reflexiona, pero estamos seguros
de que venimos dando los pasos en la dirección
correcta. Estamos corrigiendo los problemas que se crearon
en los últimos años en forma continua,
obstáculos que impidieron que el agricultor tenga la
debida rentabilidad. Nosotros buscamos básicamente
esta rentabilidad, con el propósito de que el
agricultor tenga un medio de vida decente, apropiado,
mediante la tierra.
La situación del país, prosigue el ministro,
es bastante crítica, pero la crisis en la agricultura
es mayor que la del promedio del país. La agricultura
viene cayendo desde hace 30 años; es más
fuerte que la de otros sectores, porque tiene razones
estructurales (tamaño del minifundio, caída de
precios, recursos mal aplicados por el Estado).
Sin embargo, en el agro, como en cualquier otra actividad
económica, no hay varitas mágicas
que
nos
saquen de los problemas.
Hay que trabajar con mucho más sentido de mercado
afirma Álvaro Quijandría para
evitar que haya sobreoferta de productos, porque esto baja
los precios, como sucede en los casos de la papa y el arroz.
Hay que regular la siembra de otros productos, hay que tener
más tecnología, mejores canales de
comercialización y manejar mayor información
sobre lo que pasa con los precios.
El ministro de Agricultura informa que hacia esos objetivos
se apunta: mejorar la asistencia técnica a
través de sus instancias agrarias y, sobre todo,
dando más apoyo y protección arancelaria y de
mayor compra de la producción nacional por parte del
Estado.
Agricultura
promedio
Si
bien existe en el agro nacional un segmento muy avanzado, de
alta tecnología de exportación, éste no
representa a la mayor parte de los agricultores. Tampoco la
agricultura pobre, altoandina, de autoconsumo representa el
promedio. Ambos representan los extremos.
Para el jefe del sector, la clave no está en los
extremos sino en el centro del espectro agrícola,
compuesto por los agricultores que se ocupan de los cultivos
tradicionales
La agricultura del país depende básicamente
del arroz, papa, café, maíz amarillo duro,
maíz amiláceo, azúcar, algodón y
dos o tres productos más, que sumados representan el
70 por ciento de la producción agrícola.
Entonces, hay que comenzar por ahí
asevera el ministro, hay que darle rentabilidad
a estos cultivos. La agricultura nacional comenzará a
estar bien cuando estos cultivos tengan la rentabilidad
necesaria y hagan ganar dinero a los agricultores.
Concertación
en el campo
Los
técnicos del Ministerio de Agricultura tienen
directivas precisas para aplicar soluciones peculiares a
cada uno de estos cultivos, que representan problemas
distintos.
Los equipos técnicos del sector están
trabajando con cada uno de estos segmentos. El objetivo es
promover la concertación entre los productores del
mismo cultivo de diversos departamentos para evitar la
sobreproducción o la superposición de
siembras.
Antes
de la reforma agraria recordó
había un entendimiento entre los agricultores de Ica,
Cañete, Barranca y el norte, mediante el cual se
acordaba todos los años en los meses de marzo y abril
qué sembraban los productores de Ica; en mayo y junio
los de Barranca y el norte.
Con este ordenamiento tan simple, todos ganaban dinero. En
estos momentos, hay un desorden enorme en el campo, que es
necesario ordenar y planificar, añade.
Sobre este tema, informa que se avanzó bastante en un
programa de concertación para la siembra de papa del
próximo año entre los productores de ocho
departamentos que se reunieron en Huancayo.
Manifestó que el financiamiento del agro es uno de
los puntos del programa de desarrollo que el Gobierno aplica
en este sector económico. Agrobanco se inaugura hoy
en un proceso de creación a marcha forzada.
Agrobanco, sin embargo, es sólo una escala en una
larga travesía en la tarea de crear nuevamente
sujetos de crédito para el agro, porque explica
el ministro nos podemos dar con la paradoja de que el
banco comience a funcionar y de que no haya a quién
prestar.
El Ministerio de Agricultura, en coordinación con la
Comisión Agraria del Congreso, aceleró al
máximo la aplicación del programa de rescate
financiero de empresas agrícolas. Ahora hay cerca de
seis mil agricultores que se acogieron a este programa y se
utilizaron ya unos 40 millones de dólares del fondo
de 100 millones de dólares que el Estado
asignó a este rubro.
Otros puntos del programa de desarrollo en marcha son la
protección arancelaria de la producción
nacional; las compras de productos agropecuarios por parte
del Estado; la mejora de los sistemas de
comercialización; la organización de los
productores; el desarrollo forestal y ganadero; y la
adecuación del Ministerio de Agricultura.
Sobre el Fenómeno de El Niño, el Ministerio de
Agricultura informa que ya se están asignando los
presupuestos para la defensa de los ríos en la zona
norte del país. Cada año, el sector
Agricultura asigna 60 millones de soles para este fin.
Quijandría recomendó a los productores de
arroz de Tumbes a no dejar de aprovechar las bondades de la
Bolsa de Productos, que se ha convertido en un excelente
canal de comercialización.
Por último, lamentó, en el caso de la
concesión de bosques en Loreto, que exista una
desinformación interesada. No se trata de una subasta
de nuestros bosques, sino de concesiones que
garantizarán la reforestación.
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CONOZCAMOS
NUESTRO AGRO
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CULTIVOS
PROMEDIO
La
economía agrícola del país
sigue dependiedo básicamente del arroz,
papa, café, maíz amarillo duro,
maíz amiláceo, azúcar y
algodón, que hacen el 70 por ciento de la
producción agrícola.
Sobreproducción.
No se puede sembrar más de 260 mil
hectáreas de papa y 260 mil de arroz. Eso es
lo que soporta nuestro mercado interno aún
deprimido. De lo contrario, caerán los
precios.

MICROCUENCAS
Estos programas seguirán
desarrollándose. Se nombró una
comisión que en el plazo de seis meses
determinará una nueva estructura para evitar
duplicidad en el uso de los recursos.
CONCERTACION
Los productores de papa de ocho departamentos se
reunieron en Huancayo para concertar la siembra en
2003 y evitar el exceso de producción que
deteriora el precio.
BOLSA
DE PRODUCTOS
Los productores de arroz de Tumbes no
estarían aprovechando este excelente canal
de comercialización,
EXCESO
En el presente año se sembró
alrededor de 300 mil hectáreas de arroz, lo
que significa un exceso de 40 mil hectáreas.
El Pronaa sólo puede comprar el 4 o 5 por
ciento de la producción nacional..
RESCATE
FINANCIERO
Seis mil agricultores se acogieron a este programa
que, hasta la fecha, empleó alrededor de 40
millones de dólares, diez veces más
que en la dictadura del fujimorismo.
COMERCIALIZACION
Los productores que concurren al Mercado Mayorista
pierden al año 50 millones de dólares
por demora en las descargas y otras deficiencias en
la comercialización.
GANADERIA
Se realiza la importación de ganado Brown
Swiss para Puno; se movilizó el registro
genealógico hacia ese departamento y hay
recursos para diez plantas de enfriamiento.
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EL
DIA DEL CAMPESINO EN LA HISTORIA
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El Día del
Campesino o Día del Indio, como se le
denominaba anteriormente, no es otra cosa que la
fiesta del Hatun Raymi que se celebraba en el
Tahuantinsuyo para dar la bienvenida al solsticio
de verano en los Andes.
Era una fiesta donde se adoraba al Sol para
agradecer sus beneficios, ofreciéndole
sacrificios y dones de sus mejores llamas, chicha
de jora y productos de la tierra, lo que
devenía en una hermosa fiesta encabezada por
el inca, de gran ceremonial y colorido, que hasta
hoy se revive en el Cusco.
Así la conocieron los españoles y
así la conservaron los padres de la
República hasta la primera mitad del siglo
XX, cuando el dictador Augusto B. Leguía
instituyó el Día del Indio, mediante
el decreto supremo promulgado el 23 de mayo de
1930, como una forma de destacar su
preocupación por el estado de los hombres
del ande.
Según reseña el historiador Luis
Enrique Tord, pese a la acogida que tuvo en un
principio la celebración, declinó en
importancia, en parte porque el
antileguiísmo que se instaló en el
poder debió sofocar cualquier
manifestación a favor de las fechas y
celebraciones instituidas por el gobierno
depuesto.
Incluso hasta hubo el intento de desplazarla,
cuando el Congreso de 1945 aprobó una ley
que instituía el 29 de agosto como el
Día del Tahuantinsuyo, del Indio y de la
Grandeza del Perú.
Sin embargo, esta nueva fecha no tuvo arraigo y
obligó al Congreso de 1949 a promulgar una
nueva ley restableciendo el 24 de junio como
única celebración oficial.
El general Juan Velasco Alvarado, a la sazón
presidente del Perú, escogió esa
fecha para promulgar la Ley de Reforma Agraria en
el país el 24 de junio de 1969 y junto con
ello la nueva denominación de Día del
Campesino, para dar énfasis al nacimiento
del campesinado sobre el latifundismo.
Más allá de las denominaciones, la
fecha es una oportunidad que cada año
tenemos los peruanos para reafirmar nuestra
identidad cultural como herederos de los incas y
como componente importante de nuestra peruanidad.
También, por supuesto, para recordar que
tenemos un compromiso que cumplir con el agro y con
los campesinos.
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