Piedras enigmáticas

.




Al pasar por el pueblo de Atuncolla el visitante halla los primeros indicios del encuentro milenario que tendrá metros más adelante. Luego aparecen las chullpas de Sillustani y después de caminar alrededor de estos vestigios Qolla e Inca, surge una hermosa y relajante vista: el lago Umayo, cuyas azules aguas reflejan las formas de las rocas que se levantan alrededor de éste.

.

El magnetismo de sus piedras y del lago Umayo atrae a más de un visitante. Muchos aseguran sentir una especie de recarga espiritual al formar parte de este escenario Qolla e Inca: el complejo arqueológico de Sillustani.
Sillustani significa “forma de uña”. Este legado se encuentra a 19 kilómetros de Puno, siguiendo por un desvío de 15 kilómetros que pasa por el poblado de Atuncolla, centro administrativo en la época Inca.
Hasta este lugar acuden turistas interesados en conocer las chullpas, torres circulares y pétreos monumentos funerarios edificados por la nación Qolla desde el siglo X y que después utilizaron los incas hasta la llegada de los españoles.
La antigüedad de estas construcciones, en las que se empleó la técnica del sillar, similar a las del Coricancha y Ollantaytambo (Cusco), es un enigma histórico. Sólo como una referencia, Cieza de León, en su Crónica de 1549, asegura haberlas encontrado enteras y “recién acabadas”.

Diversas hipótesis
No todas las voces conocedoras coinciden al afirmar el uso sepulcral de estas torres de casi once metros de altura (un poco más que un edificio de tres pisos).
En opinión del arqueólogo Arturo Ruiz Estrada, estas edificaciones fueron usadas como vivienda-túmulos, ya que de acuerdo con sus estudios, los antiguos peruanos del Ande compartían su morada con los restos de sus antepasados, los cuales conservaban en cámaras bajo el piso.
Para el arquitecto Carlos Milla, las estructuras pétreas podrían ser hitos geodésicos que utilizaron los amautas astrónomos en la antigüedad.
Esa apreciación se fundamenta en el hecho de que las chullpas tienen una peculiar ubicación y singular construcción, las cuales no se justifican si fueran exclusivamente viviendas o sepulcros.

Punto de encuentro
El paso del tiempo y la exposición de las estructuras pétreas a condiciones climáticas tan intensas, características en el Altiplano, determinaron el deterioro de algunas de estas moles.
Ante eso, en el lugar, el INC Puno desarrolla un plan de recuperación y mantenimiento de las chullpas, que consiste en el reforzamiento de las estructuras pétreas.
Pero los esfue
rzos por mantener esta expresión de civilizaciones antiguas no queda allí. A iniciativa del Proyecto Especial Binacional del Lago Titicaca (Pelt), del Instituto Nacional de Desarrollo (Inade), se concluyen los detalles de un proyecto destinado a brindar un mayor uso a las instalaciones del Museo de Sitio del Centro Arqueológico de Sillustani.

Julián Barra Catacora, director ejecutivo del Pelt, informa que mediante esta propuesta se pretende habilitar hospedajes en el mencionado lugar, a fin de recibir a los alumnos y bachilleres de la especialidad de turismo provenientes de universidades del Perú y Bolivia, especialmente.
“De esta forma podremos obtener un efecto multiplicador y promover el turismo en esta zona sur del país, que luego del Cusco constituye un importante eje turístico”, precisa.
Añade que al uso de la mencionada infraestructura cerca al complejo de Sillustani, se sumará la ubicada en el Centro Hidrobiológico del Pelt, en Chucuito y a orillas del lago Titicaca. En el lugar existen 35 habitaciones que albergarán a los alumnos y egresados de la especialidad de turismo.
Esta propuesta congrega la participación del Ministerio de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales (MITINCI), el Consejo Transitorio de Administración Regional (CTAR) Puno y el municipio distrital de Atuncolla.

.

TURISMO

Visitantes de diversas nacionalidades llegan a diario hasta Sillustani, donde completan su circuito turístico por Puno, que tiene muchos atractivos que ofrecer, además del imponente lago Titicaca.




.