Su cima aún permanece invencible para los andinistas
Huagruncho: el nevado que llora

 

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La leyenda cuenta que en tiempos remotos esta montaña era un varón que se sentía complacido con la cercana presencia de la Cordillera Negra. Sin embargo, la fuerza de la naturaleza los alejó, inevitablemente, por lo que ahora el glaciar enamorado llora sin consuelo.

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Pasco.– El nevado Huagruncho no tiene nada que envidiarle al Alpamayo, considerado el de mayor belleza de la Cordillera Blanca (Huaraz). Su altura es de 5 mil 780 metros y ya desde los 4 mil se aprecia la majestuosidad del glaciar que lo cubre. Hasta la fecha, no obstante haber sido visitado por andinistas españoles, holandeses y japoneses, ninguna misión ha alcanzado la cima.
Es el centro de atracción turística del distrito de Huachón, provincia de Pasco, lugar ideal para la práctica de deportes de aventura como andinismo, esquí, trekking, caza, pesca, kayak, canotaje, parapente, ala delta, escalada en roca y ciclismo de montaña.
Los pobladores de Huachón están orgullosos de que su principal montaña se muestre indomable ante los osados que intentan escalarla. Consideran que las paredes del nevado continuarán vírgenes por algún tiempo más, constituyéndose en un reto para andinistas nacionales y extranjeros.
Huagruncho es un vocablo quechua que hace referencia al llanto. La leyenda cuenta que en tiempos remotos esta montaña era un varón que se sentía complacido con la cercana presencia de la Cordillera Negra. Sin embargo, la fuerza de la naturaleza los alejó, inevitablemente, por lo que ahora el glaciar enamorado llora sin consuelo.
A esta metáfora popular se atribuye el nacimiento de los riachuelos de aguas cristalinas, que discurren como deshielos del Huagruncho. En efecto, el eterno derretimiento de la nieve de esta montaña originó fuentes naturales perfectas para la pesca de truchas, especie que abunda en la zona.

Huachón y el distrito aledaño de Quiparacra son los lugares más hermosos y menos difundidos del departamento de Pasco. Sus atractivos son tan maravillosos que los pocos turistas que llegan a estos lugares se quedan extasiados.
Quiparacra es un poblado que pertenece al distrito de Huachón, se ubica a 99 kilómetros al sur de Cerro de Pasco y cuenta con una población de más de tres mil habitantes. El recorrido empieza en la ciudad de Cerro de Pasco, y al pasar por las localidades de Colquijirca, Villa de Pasco y Shelby se halla un desvío, tras recorrer 38 kilómetros de la carretera Central, que nos conduce a Ninacaca.
Huachón es un gran valle donde se crían truchas, se siembra tubérculos (papa, oca y olluco) y hay todo tipo de ganadería (carneros, vacas, llamas, alpacas y caballos), a lo largo de una ruta caracterizada por hermosos paisajes.
En el kilómetro 21, aproximadamente, de un trayecto de 50 kilómetros, se encuentra el famoso túnel de Taulli, de mil metros de longitud.
Cerca de este túnel, a medio kilómetro, se hallan numerosas lagunas, cuya extensión varía entre 500 y mil metros de diámetro. En sus aguas hay patos silvestres que juguetean, para deleite de los visitantes. También, truchas de 60, 70, 80 y hasta 90 centímetros de longitud y con un peso de seis a ocho kilogramos.
En el trayecto se alcanza una ladera que desciende en zigzag, hasta terminar en Huachón. Durante el descenso se aprecia en todo su esplendor el imponente nevado de Huagruncho.
Huachón tiene más de 8 mil habitantes y con todos sus anexos el número de lugareños supera los 10 mil. El valle posee clima templado y se encuentra sobre los 3 mil 400 metros sobre el nivel del mar. En esta zona existe una casona que data de 1922, la época del presidente Augusto B. Leguía, y en la actualidad se ha convertido en albergue turístico con una docena de ambientes, casino, auditorio, sala de conferencias, comedor, piscina y servicios de guías, además de alojamiento.
Arte rupestre y pesca
A 15 kilómetros de Huachón se ubica Chipa, donde es posible apreciar pinturas rupestres no estudiadas todavía.
En figuras de coloraciones blancas, superpuestas sobre otras rojas, se observa lo que parecen animales antediluvianos o guanacos, así como otras criaturas de extrañas características físicas.
También hay peces y cazadores prehistóricos pintados por artistas que hace miles de años habitaron estas punas.
De Huachón a Quiparacra hay 15 kilómetros. Para llegar al lugar debe pasarse por dos túneles más; a dos horas de camino a pie se encuentran 14 lagunas en medio de una exuberante vegetación. Un lugar ideal para la pesca.


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