La Amazonía protegida

.


Un total de seis millones 200 mil hectáreas de patrimonio natural y cultural se encuentran salvaguardadas en Madre de Dios, Ucayali, Amazonas y Loreto con la creación de las zonas reservadas del Alto Purús y Amarakaeri –que constituyen un importante corredor biológico con características únicas en el mundo– y la ampliación de la Zona Reservada de Santiago-Comaina. De esta forma, se incrementa a 51 el número de áreas naturales protegidas en el Perú y se garantiza la conservación de nuestra biodiversidad y la permanencia de las etnias nativas.

.

Más del 50 por ciento del patrimonio natural del territorio de Madre de Dios, que concentra la mayor biodiversidad del planeta, se halla resguardado de la depredación gracias a la reciente creación de las zonas reservadas del Alto Purús y Amarakaeri.
Para César Villacorta Arévalo, presidente de la Comisión Ambiental Regional de Madre de Dios, no hay lugar a dudas: disponemos de un corredor biológico en forma de herradura que enlaza parte de la gigantesca y recién declarada Zona Reservada del Alto Purús, al norte, con el Parque Nacional y Reserva del Manu, la nueva Zona Reservada Amarakaeri y la de Tambopata-Candamo.

La medida, largamente estudiada por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) e impulsada con las propuestas de otras entidades como la Comisión del Medio Ambiente (Conam), satisface las exigencias de la población lugareña así como los compromisos internacionales suscritos por el Perú en los temas ambiental y cultural. Refugio de especies. La protección del Alto Purús, que tiene cinco millones 101 mil 945 hectáreas y se yergue en Ucayali y Madre de Dios, implica el cuidado de extensas zonas de bosques ricos especialmente en caoba y cedro, de cuya existencia depende todo el sistema hidrológico de la zona y la vida de los nativos.

Ahora sí es posible amparar el refugio de variadísimas especies de flora y fauna, como defender los derechos de libre tránsito de diez pueblos indígenas que prefieren mantenerse aislados o en incipiente contacto con la “civilización”; pues, tradicionalmente, se desplazan de norte a sur, entre el Alto Purús y el Manu.

No en vano, Madre de Dios es objeto de la atención mundial y trabajan allí las más importantes organizaciones no gubernamentales internacionales, las cuales, a fin de cuentas, promoverán la cooperación mundial luego de que concluyan los estudios de microzonificación e impacto ambiental.

La medida promueve, asimismo, la existencia de parques naturales binacionales con Brasil y Bolivia, en el contexto del Tratado de Cooperación Amazónica. Precisamente, el primero de ellos se denominaría Bahuaja-Sonene-Madidi y une ambos países del altiplano, informó Villacorta, quien es también coordinador del Programa Capacidad 21 de la Conam.

Para concluir, la población aspira recuperar la zona que actualmente es empleada como lavaderos de oro, y donde, por “selección natural”, los mineros tienden a retirarse, ya que el metal precioso exige cada vez más esfuerzo y no se ofrece tan fácilmente como antes. El “corredor” estaría completo entonces, comentó.


AMPLIACION DEL SANTIAGO - COMAINA

Mención especial merece la ampliación de la Zona Reservada Santiago-Comaina, ubicada en los departamentos de Amazonas y Loreto, que desde hoy comprende, por el oeste, la Cordillera del Cóndor, y, por el este, la Cordillera del Campankiz hasta la margen derecha del río Morona.
Pocos saben que debido a sus especiales características topográficas, geológicas y climáticas la Cordillera del Cóndor alberga una variedad de flora y fauna conocida por la ciencia y que se encuentra amenazada, razón por la que es considerada mundialmente como una zona de alta prioridad para su conservación.
En conjunto con la Cordillera de Campankiz, forma uno de los más bellos paisajes del país. Allí habitan las comunidades nativas de las etnias Aguaruna y Huambisa. El área es, además, vulnerable a la migración proveniente de Cajamarca, Piura y Amazonas.


.

 ZONA RESERVADA AMARAKAERI

Pedido de la población nativa
Dotada de condiciones geográficas únicas en el mundo, esta área amazónica se ubica entre los parques nacionales del Manu y de Bahuaja-Sonene, y alberga, desde tiempos inmemoriales, a pobladores indígenas pertenecientes a siete familias linguísticas.
La población local, los harakmbuts o amarakaeris, sumaba -hace seis décadas- 30 mil personas. Hoy, son apenas mil 623. La propuesta para el establecimiento de la zona reservada fue planteada por sus organizaciones, a fin de asegurar su supervivencia y la de su hábitat, evitando una colonización descontrolada.



 CONSERVACION DEL ALTO PURUS

Situada en las provincias de Purús y Atalaya (Ucayali), y en la provincia de Tahuamanu (Madre de Dios), la Zona Reservada del Alto Purús es un refugio para aves y lepidópteros (insectos). Su origen se remonta al período cuaternario de la evolución de la vida en la Tierra.
Posee una gran diversidad biológica de especies en vías de extinción, raras y vulnerables, así como variedad de ecosistemas y belleza paisajística.
La cuenca del Purús ha sido identificada como “Zona Prioritaria para la Conservación de la Diversidad Biológica” en la Estrategia para las Areas Naturales Protegidas. El área reservada asegura la continuidad y supervivencia de los pueblos indígenas amazónicos en aislamiento.
Entre ellos figuran los pueblos de Amahuanca, Chitonahua, Maxonahua, Morunahua, Nahua y Mashco-Piro; al igual que las etnias Pano y Arahuaca. Además, al limitar con el Parque Nacional del Manu las porciones de territorios de los nahuas y mashco-piros están protegidas por el Estado peruano.





.