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El
paraíso existe
y no está lejos. Si desea comprobarlo, visite Moyobamba,
la ciudad más antigua de la Selva peruana, que ofrece
al visitante un clima primaveral durante todo el año,
una diversidad
de paisajes y atractivos turísticos naturales, así como
una exótica y exquisita gastronomía.
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Aunque es un
lugar ideal para visitar todo el año, Moyobamba se viste especialmente
de gala y muestra sus encantos con ocasión de su semana turística,
instituida en 1974 con una serie de actividades culturales, artísticas,
deportivas y turísticas. Es habitual que esta fiesta termine con
un desfile de alegorías costumbristas por diversas calles de la
ciudad.
La fecha de inicio de la semana promocional coincide con el aniversario
de la fundación española de la ciudad y con la fiesta patronal
de Santiago Apóstol. Moyobamba fue fundada hace 462 años
y aún conserva algunos rasgos coloniales, altivas casas con balcones
y techos con tejas a dos aguas, además de sus estrechas calles,
que así lo demuestran.
Su plaza actualmente en remodelación es considerada
un monumento histórico, tanto por su antigüedad como por su
prestancia arquitectónica. Fue diseñada durante el gobierno
del virrey Blasco Núñez de Vela en 1544.
La capital del departamento de San Martín es atractiva por su tranquilidad
y por el olor natural de ciudad libre de contaminación. A esto
se suma la hospitalidad y cordialidad de su gente.
Las fiestas de San Juan y San Pedro (24 y 29 de junio, respectivamente),
tan arraigadas en la región selvática, también son
un motivo para conocer los atractivos turísticos, así como
las manifestaciones religiosas, tradiciones y costumbres de esta parte
del país.
Una expresión de estas fiestas es la pandilla, que
consiste en la danza de varias parejas alrededor de una palmera denominada
umisha, la cual es debidamente adornada con papeles de color y objetos.
Esta tradición se asemeja a la yunza de los pueblos de la Sierra.
Llegar a este paradisíaco lugar demanda una hora de vuelo desde
Lima a Tarapoto y de allí dos horas y media de viaje en taxi o
colectivo por la carretera Fernando Belaunde Terry, antes Marginal de
la Selva. También es posible hacerlo en 24 horas en los ómnibus
que diariamente salen de Lima y que a través de Chiclayo enlazan
la ruta Olmos-Bagua-Rioja.
Clima primaveral
Moyobamba se encuentra a 860 metros sobre el nivel del mar y posee un
clima templado, subtropical. La temperatura promedio es de 22 grados,
que dista de los febriles territorios de la selva baja. Por su peculiar
ubicación, en una meseta a 96 metros sobre el nivel del río
Mayo, presenta desniveles en los límites finales de sus calles.
A estas terminaciones se les conoce como puntas y se ubican
en cada uno de los cuatro barrios en que se divide la ciudad (Zaragoza,
Lluyllucucha, Calvario y Belén). Desde ellas se puede apreciar
la belleza de los paisajes que la rodean.
Desde la puntas de Tahuishco, San Juan y Juan Antonio se observa
el serpenteante río Mayo, que también puede ser navegado
en botes con motor fuera de borda. Las otras puntas son Huastilla,
Doñe, Fachín y Shango, que también ofrecen vistas
impresionantes.
En los alrededores de la ciudad hay innumerables atractivos. A sólo
cinco kilómetros están los Baños Termales de San
Mateo, que ayudan a relajar el cuerpo y el espíritu. Constan de
tres pozas con una temperatura promedio de 40 grados, a las que se atribuyen
propiedades terapéuticas. También tienen dos piscinas y
una poza con chorros de agua fría, así como servicios de
restaurante, bar y vestidores.
A casi 10 kilómetros de este centro de esparcimiento se hallan
las cataratas del Gera, en el distrito de Jepelacio. Para llegar allí
es necesario transitar casi media hora por un sendero en medio de una
copiosa vegetación. Debido a un desnivel del terreno, las aguas
del río Gera caen en tres etapas desde una altura de 120 metros,
formando un espectáculo maravilloso.
En el distrito de Jepelacio también están otros lugares
de interés como las cataratas de Lahuarpía y de Paccha,
la primera con tres caídas en diferentes tramos, así como
el mirador del cerro Aucaspata y los petroglifos.
Los Baños Sulfurosos de Oromina, en las faldas del cerro del mismo
nombre, son otros puntos obligados para todo viajero. Ubicados a seis
kilómetros, por la ruta que conduce a Rioja, están formados
por dos pozas naturales de aguas sulfurosas que emergen del subsuelo.
También tienen propiedades curativas, en especial para las enfermedades
de la piel y del sistema digestivo. A 200 metros de las pozas es posible
disfrutar de las aguas de la cascada de Asnacyacu.
La emoción de la aventura
Para los aficionados a los deportes de aventura como el parapente, ala
delta y tracking, el morro de Calzada es un lugar propicio. Tiene una
altura de 400 metros y se encuentra a 10 kilómetros de la ciudad.
Desde su cima, a la que se llega después de tres horas de caminata,
se observa todo el inmenso valle del Alto Mayo.
El morro se levanta
en medio de una gran llanura y es visible desde cualquier punto de la
ciudad. Es un punto de referencia y de identidad para los moyobambinos.
Es para ellos lo que el Misti es para los arequipeños. En las faldas
del cerro hay una roca que tiene la forma de un hombre sin cabeza. Según
la tradición, si alguien pasa cerca de la figura no debe reírse
porque en el acto el ambiente se oscurece y cae una lluvia torrencial.
El canotaje es otro deporte que se puede practicar en estos lares. Aguas
abajo del río Mayo, a unos 12 kilómetros de la urbe, se
encuentran los aguas torrentosas de Marona. En las afueras de la ciudad
también hay bellos recreos turísticos para el esparcimiento
de toda la familia, como el de Los Citaracuy de Mishuyacu.
Los muyupampas
La historia de la ciudad se remonta a la época preincaica, cuando
era poblada por los aguerridos muyupampas. Según los cronistas,
en 1447 llegó a dominar estos territorios el Inca Túpac
Yupanqui tras intensos combates con las tribus de muyupampas, chachapuyas
y motilones.
La conquista española vino casi un siglo después. Luego
de fundar la ciudad de San Juan de la Frontera de Chachapoyas, el capitán
Alonso de Alvarado inició la empresa de conquista de la tierra
de los muyupampas, pero luego de una serie de inconvenientes tuvo que
regresar a aquel lugar. Entonces, encargó esa tarea a su hermano
Hernando, quien desistió de la idea debido a la complejidad de
la geografía.
Poco después llegó a estos lares el capitán Juan
Pérez de Guevara, quien el 25 de julio de 1540 funda la ciudad
más antigua de la selva con el nombre de Santiago de los Ocho Valles
de Moyobamba.
Desde su fundación, la ciudad se convirtió en el centro
de evangelización y transculturización de la Amazonía.
De Moyobamba partieron las expediciones españolas por vía
terrestre o fluvial hacia la conquista de otras tierras de la Selva. Durante
la Colonia también fue el punto de convergencia de las comunicaciones
y el paso forzoso hacia Quito.
Tal resultó su trascendencia que fue la sede principal de la Gobernación
de Maynas y de la primera administración religiosa. Además,
allí se estableció el primer ayuntamiento y el primer colegio
secundario. No en vano es conocida como La cuna de la cultura del
oriente peruano.
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CIUDAD DE
LAS ORQUIDEAS
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Moyobamba también es conocida
como la Ciudad de las Orquídeas. En el valle
del Alto Mayo, del que forma parte, hay más de dos mil 500
variedades de orquídeas
y bromelias de diferentes formas, colores y fragancias, entre las
que sobresalen la Catleya rex (golondrina blanca), el Phamipedium
(zapatito), entre otras. Estas delicadas plantas pueden ser observadas
en su hábitat natural y en viveros privados. Es posible cultivarlas
en Lima; sólo necesita tener musgo y ceniza, luz apropiada,
ventilación y riego constante y drenado.
Otro de los atractivos de esta zona son los exóticos platos
y los eficaces macerados. Hay
restaurantes de todo tipo donde se puede encontrar los juanes uno
de los potajes típicos en sus diversas variedades,
el tacacho con cecina y chorizo, el inchicapi, el poroto shirumbe
y timbuche de carachama, entre otros. Pero, también se encuentran
potajes nacionales e internacionales.
Y en cuanto a licores, hay de todos los sabores y colores. Los más
reconocidos son el uvachado hecho con uva, colmenachado,
siete raíces, chuchuhuasha, ventisho, mistela, cascarilla
y el sacadiablo. Otros se elaboran con frutas como ciruela, huito
y guinda, cuyos nombres siempre acaban en chado. Por
eso dicen que si uno toma demasiado, acaba echado.
En Moyobamba el visitante encuentra hoteles y hostales cómodos
y confortables. El más importante es el Hotel Puerto Mirador
(antes Hotel de Turistas), de donde se tiene una vista privilegiada
del río Mayo. Sin embargo, hay otros igualmente cómodos
y modernos para todos los gustos y necesidades.
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| OROMINA |
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Los Baños Sulfurosos de Oromina:
otro atractivo turístico de obligada visita.
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