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opinion
Los gasoductos Rafael Zevallos / Químico
Se trata de largos conductos de tuberías de acero, por las cuales circula gas desde las zonas de extracción del recurso hasta los puertos de embarque o las plantas de distribución, para su aprovechamiento por miles de hogares y la industria. Pueden cubrir 700 kilómetros, verbigracia Camisea, o tres mil kilómetros como el que los rusos construyen al norte de Europa.
Asociados al gas que se extrae de un yacimiento, hay líquidos que son separados y transportados por diferentes ductos: uno para el gas y otro para los líquidos. Tal es el caso de Camisea, en que la falla detectada recientemente ocurrió en el ducto para líquidos.
Un poliducto dispone de una red principal de transporte y sistemas de distribución. Ambos soportan alta presión, mayor para las redes de transporte y hasta cinco veces menor para los sistemas de distribución. A fin de comprobar su resistencia, los tubos son sometidos en forma experimental a presiones elevadas. Si el tipo de acero con que se construyó la red de un ducto no fuese resistente o estuviera oxidado, estallaría apenas circulara el hidrocarburo por su interior.
La oxidación es un fenómeno de corrosión natural al que cualquier metal está expuesto. El desafío consiste en retardar este proceso. En un poliducto de tendido superficial o subterráneo, tanto la presión interna como la exposición atmosférica y la naturaleza del suelo donde las tuberías están enterradas aceleran la oxidación. Existen, empero, técnicas que prolongan la vida útil de los ductos como la aplicación de pinturas epóxicas o el empleo de ánodos de sacrificio. Al sumarse las tuberías, una tras otra, por medio de soldaduras, en toda la extensión del ducto, un punto crítico en estas operaciones es el tipo de soldadura empleada y la técnica utilizada para su ejecución. El método de verificación más certero de este trabajo consiste en radiografiar el área soldada para de este modo captar y corregir cualquier anomalía.
Sin embargo, gran cantidad de accidentes en ductos se debe a daños ocasionados por terceros al laborar cerca del tendido o por desplazamientos de tierra o socavación debido a filtrado de aguas, perfectamente predecibles para todos los casos.
La infalibilidad no está en la tierra. Pero la probabilidad de accidentes disminuye al realizar los estudios ambientales y mitigar sus efectos al momento de llevar a cabo la obra. Y una vez en operación, además de la adecuada señalización, resulta fundamental el patrullaje continuo por todo el tendido, con personal y equipos adecuados que supervisen y verifiquen su normal funcionamiento. Si finalmente ocurriera un accidente, un plan de emergencias ejecutado por un equipo de acción inmediata debería atenuar cualquier efecto, evitando cortes en el suministro y los perjuicios que esto acarrearía en los hogares, las empresas y sociedades que optamos por un combustible menos contaminante y más económico.
Niños genios Carlos Alberto Rosales Purizaca / Educador
Leí en la prensa nicaragüense1 la promoción de un proyecto con el cual se pretende edificar una escuela para “niños genios”, es decir, que albergue a aquellos alumnos que demuestren mayores habilidades que los demás. Se trata de un establecimiento en régimen de internado para 500 escolares con alto coeficiente intelectual, seleccionados en todo el país. El financiamiento de dicha iniciativa proviene del dinero confiscado por corrupción (2.7 millones de dólares) y contará con aulas de estudio, biblioteca, laboratorio, dormitorios, entre otras áreas que les permitan a los estudiantes gozar de buenas condiciones.
Me pregunto si nuestro país se encuentra en la capacidad de hacer algo parecido considerando que muchas veces los alumnos que nos representan en olimpíadas internacionales de matemática tienen que realizar esfuerzos casi heroicos a fin de conseguir que alguna entidad les subvencione los pasajes. No obstante que recientemente se aprobó un financiamiento para construir un local en el cual dichos alumnos serán preparados, no existe un proyecto sistémico en la educación pública que permita potenciar al máximo las capacidades de los mejores estudiantes.
Cuando hay verdadera voluntad política por desarrollar seriamente la educación, no deben existir obstáculos que impidan el auge de un conocimiento convincente en los educandos.
La matemática es una asignatura en la que con mayor evidencia se constatan tres grupos bien diferenciados: aquellos a quienes les cuesta asimilar los contenidos, los que aprenden a un ritmo normal y quienes comprenden a un ritmo acelerado. ¿Qué hacer con estos últimos para aprovechar sus cualidades académicas? La respuesta no debe limitarse tampoco a una temporal representación de dichos estudiantes en certámenes o concursos, sino a generar mecanismos que permitan que ellos compartan sus conocimientos con quienes les cuesta adquirirlos, por medio de lo cual se cultiva la virtud de la generosidad.
Un alumno con elevadas capacidades intelectuales que no es bien estimulado termina por aburrirse y ve a la educación como algo monótono y rutinario. Pero si pensamos en formas que lo impulsen a aprovechar su talento ayudaremos a educar líderes que impriman un efecto multiplicador positivo en los demás escolares.
Tampoco se trata de aislar a los “buenos” de los “malos” estudiantes, porque la educación heterogénea también tiene sus ventajas. Sin embargo, conviene centrar la atención en aquellos alumnos que también pueden ser aliados en la mejora de nuestra calidad educativa.
“Escuelas para niños genios”. La Prensa de Nicaragua. 13/03/03.