Federación empresarial
Los presidentes de los clubes del fútbol profesional siguen sin mirar más allá de sus partidos semanales. No observan el amplio bosque por atender la pajita dominical. Mientras tanto, la Federación Peruana de Fútbol les ha tomado tanta delantera, que pensar en un cambio de timón con dirigentes de clubes, no pasa de ser una quimera. Lo sostuve hasta hace poco. Hoy debo reconocer que estaba arando en el desierto. Por ejemplo, para las siguientes eliminatorias del Mundial Sudáfrica 2010 los federativos ya están planificando acciones, mientras los presidentes de clubes se ocupan en otras cosas que no van más allá de los campeonatos locales.
Lo que acaba de ocurrir en la Segunda Profesional es una clara muestra de quién se preocupa y brinda soluciones. La Federación hizo suyas las preocupaciones y hace un par de semanas empezó el torneo de ascenso con 12 equipos, dos de ellos integrados porque ganaron las licitaciones de dos plazas que se requerían para un evento más competitivo y descentralizado. UTC de Cajamarca pagó 25 mil dólares y tiene como auspiciador a la minera Yanacocha, mientras que el Atlético Minero de Huarochirí canceló 27 mil 500 dólares para adjudicarse la segunda licitación y cubrir la plaza de Huancayo, a pesar de que Huarochirí corresponde a Lima.
Además, fue la Federación la que motivó a Cable Mágico para que se interese por las transmisiones de sus principales partidos, logrando con ello el capital suficiente para garantizar los desplazamientos de los equipos a las ciudades que les toque visitar. El convenio es por tres años y brinda casi 20 mil dólares mensuales. El fútbol es un negocio y hay que tratarlo con manejo empresarial. La Federación trabaja por cambiar la denominación de sus auspiciadores por socios. Avanza a buen ritmo y a paso seguro... A los presidentes de clubes se les pasó el tren de la oportunidad, deben despertar de sus dulces sueños... Hasta la próxima.
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