Las libertades de pensamiento y de expresión constituyen los pilares del régimen democrático. Como es claro para cualquier observador desapasionado del escenario político peruano, el actual Gobierno –que se halla en la etapa final de su gestión gubernamental– se ha caracterizado por su total acatamiento a estas dos libertades.
Durante el quinquenio próximo a concluir, no sólo los diversos medios de comunicación privados tuvieron toda la libertad para informar acerca de asuntos que, por evidentes razones, podían desagradar a las autoridades políticas, sino que en no pocas ocasiones algunos recurrieron a los improperios y no respetaron a las legítimas autoridades del país.
No obstante ello, los gobernantes del Perú –incluso el Presidente de la República– manifestaron con toda claridad que preferían ser víctimas de ataques exagerados e injustos, antes que convertirse en verdugos de la libertad de expresión.
No sólo se la mantuvo a lo largo de estos cinco años, sino que el Gobierno fue un ejemplo al generar un ambiente pluralista y democrático en los medios de comunicación del Estado, como RTP Canal 7 y en este diario, en el que tratamos de defender los principios democráticos y estado de derecho, el desarrollo económico en el contexto del respeto a la propiedad privada y las leyes del mercado, así como la búsqueda de una equitativa distribución de la riqueza.
En verdad, la libertad siempre resulta mejor que las restricciones y los controles de las ideas. Se puede abusar de la libertad de expresión, de hecho ocurrió así, pero ese mal es infinitamente menor que las nefastas consecuencias de la intolerancia, que se crea de manera inevitable al ingresarse por el peligroso camino del control informativo.
Churchill afirmó una vez que la democracia funciona mal, aunque constituye un sistema muy superior a cualquier otra forma de gobierno. Podemos efectuar una idéntica reflexión respecto a un ambiente con libertad de expresión y otro donde, en nombre de “los altos intereses de la Patria”, se censura el pensamiento y la libre difusión de las ideas.
«La libertad de expresión constituye un bien que todos los peruanos debemos contribuir a preservar.» |