Después de la cumbre
La cumbre nos permitió consolidar la política realista de aproximación al mundo globalizado para incrementar la riqueza de nuestra sociedad.
Para los peruanos, es momento de mirar hacia el futuro próximo tratando de observar, de modo sereno y objetivo, la forma concreta en que podemos insertarnos en el mundo globalizado de estos tiempos. La primera reflexión que debemos hacernos es que la perspectiva que plantea cerrarnos a la globalización, la cual buscó resonancia mediática durante la semana que termina, carece de posibilidades reales para conducirnos hacia el incremento acelerado de la riqueza, única manera de superar nuestros males seculares.
En efecto, la experiencia de las últimas décadas nos muestra que todos los países que lograron progresos –sea cual fuere la ideología de los gobernantes– han puesto en marcha programas con algunas características comunes: responsabilidad fiscal y equilibrio presupuestal; apertura al exterior y apoyo a la inversión social; incremento del gasto social en educación –buscando elevar la calidad de ésta– y salud; impulso a la emancipación de la mujer y promoción de las exportaciones con valor agregado.
Esos lineamientos no implican sometimiento al “modelo neoliberal” sino la aplicación pragmática de algunos principios liberales básicos. Es interesante anotar que países con gobiernos de izquierda, como Chile y Brasil en América del Sur; la India en Asia, y que incluso países gobernados por partidos comunistas, como China, Vietnam y ahora –al parecer– Cuba se incorporaron a la puesta en práctica de soluciones pragmáticas y efectivas. Los países del Viejo Continente comprendieron esto a la perfección; por esta razón, la inmensa mayoría de los partidos de la izquierda socialdemócrata y, por tanto, integrantes de la Internacional Socialista (IS) ha modernizado sus programas políticos para favorecer políticas de mercado y de apertura al mundo globalizado.
Lo que debemos tener muy claro es que la ruta hacia el desarrollo demora décadas y que la exagerada impaciencia por resultados inmediatos puede truncar el proceso. Los años en que avanzamos hacia una sociedad más justa y avanzada son comparables al duro peregrinar de los israelitas por el desierto en camino hacia la tierra donde manaban la leche y la miel. |