El 14 de julio de 2005 murió Guillermo Lohmann Villena, uno de los más grandes historiadores del Perú de todos los tiempos. Con cariño y entera justicia ha sido llamado “Señor del Virreinato”, por ser el mejor conocedor de la historia y de los archivos virreinales que haya tenido el Perú.
Tuve el privilegio de estudiar con él una de las fuentes más complejas de la historiografía de la Conquista: la Relación de las cosas acaecidas en las alteraciones del Perú después que Blasco Núñez Vela entró en él (PUCP, 2003).
Conocí personalmente al doctor Lohmann a mediados de 2000, una tarde en el instituto Riva Agüero, donde nos reunimos por primera vez para conversar acerca de la investigación y edición de la Relación de las cosas... Varios años antes, había yo iniciado este estudio con el aliento y la guía de Franklin Pease G. Y. (1939-1999). En 1999, la gravedad de la enfermedad de Franklin lo llevaría a pedirle a Guillermo Lohmann que se encargara de la introducción a la edición de la Relación... Lohmann, además, tuvo la gentileza de revisar el borrador de la edición del documento. Llegué aquel día a Riva Agüero con gran expectativa y con un esquema de mi proyecto bajo el brazo. Sin embargo, tras revisar juntos la versión de mi edición me hizo saber –sin mayor preámbulo y en muy pocas palabras, como era usual en él– que no era conveniente ver ningún esquema ni conversar sobre el tema porque nuestros trabajos de investigación debían ser independientes. Era preciso evitar influirnos mutuamente con las interpretaciones o hipótesis que pudiéramos tener respecto al tema. Después de un cierto desconcierto inicial, comprendí que me ofrecía una oportunidad especial, la cual me comprometía enormemente.
Nuestras hipótesis y conclusiones acerca de la Relación de las cosas... y de su autor resultaron divergentes. Particularmente, respecto a la atribución de la autoría de la Relación..., pues, mientras el doctor Lohmann cuestionó fuertemente la argumentación de la autoría atribuida al licenciado Polo que hiciera Pérez de Tudela (1965), mi propuesta, por el contrario, a la luz de nuevas evidencias, reafirmó la autoría de Polo.
La polémica no fue un motivo de ruptura de nuestra incipiente relación historiográfica. Por el contrario, propició repetidas sesiones en las cuales, con mucho interés, intercambiamos opiniones. Paradójicamente, fue esta diferencia la que me permitió conocer más de cerca al gran historiador. He de destacar el ambiente de gentileza, respeto y amabilidad con que se desarrollaron nuestras reuniones, en las que supo mostrarme –siempre con cierto humor e ironía– que por encima de nuestras diferencias académicas lo que interesaba era el esfuerzo por intentar esclarecer las interrogantes que nos plantea el conocimiento del pasado.
Obra extensa
La obra histórica de Guillermo Lohmann Villena es extensísima. Registra hasta 1990 (Guivobich, 1990) unos 385 títulos. Esta fecunda producción historiográfica desarrollada durante más de 60 años comprende alrededor de 30 libros, 15 ediciones de textos, 245 artículos y más de 103 reseñas. Algunos de los títulos de sus libros son: El arte dramático en Lima durante el virreinato (1945), Los americanos en las órdenes nobiliarias (1529-1900) (1947), Las minas de Huancavelica en los siglos XVI y XVII (1949), El gran canciller de las Indias (1953), El corregidor de Indios en el Perú bajo los Austrias (1957), Las relaciones de los virreyes del Perú (1959), Juan de Matienzo. Gobierno del Perú (1567) (1967), Les Espinosa, une famille d’hommes d’affaires en Espagne et aux Indes a l’époque de la colonisation (1968), Los ministros de la Audiencia de Lima en el reinado de los Borbones (1700-1821) (1974), Las ideas jurídico-políticas en la rebelión de Gonzalo Pizarro (1977), Personajes y estampas de Piura virreinal (1979), Los regidores perpetuos del Cabildo de Lima (1535-1821) (1983), Amarilis Indiana: identificación y semblanza (1993), Francisco Pizarro. Testimonio. Documentos oficiales, cartas y escritos varios (1986), Inquisidores, virreyes y disidentes: el Santo Oficio y la sátira política (1999), Introducción a la edición de la Relación de las cosas acaecidas en las alteraciones del Perú después que Blasco Núñez Vela entró en él (2003); y Plata del Perú, riqueza de Europa. Los mercaderes peruanos y el comercio con la metrópoli en el siglo XVII (2004).
Esta compendiosa enumeración bibliográfica revela al trabajador y estudioso incansable. Su figura era infaltable cada día en nuestros archivos, siendo siempre el primero en llegar, muchas veces antes de que las puertas estuvieran abiertas. De él podemos decir que ha sido uno de los historiadores que más horas de su vida ha pasado en los archivos nacionales y extranjeros. “En los archivos –decía– queda la expresión más cabal del quehacer humano en todas sus dimensiones y en sus polvorientos legajos anida una incitación constante para descubrir la verdad del pasado, remoto o próximo. Por eso me constituí en un afanoso acarreador de materia prima histórica.”
Para los historiadores, Guillermo Lohmann Villena es, sin duda, una figura paradigmática. Que su ejemplo de amor por el Perú y su interés por el conocimiento de nuestro pasado nos estimule a comprometernos con nuestro destino de historiadores.
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